Cochabamba

Consejo de Laicos de Bolivia agradece al Santo Padre

El Consejo Boliviano de Laicos ha dado a conocer una carta de agradecimiento al Santo padre Benedicto XVI

A SU SANTIDAD BENEDICTO XVI EL VATICANO
UNA CARTA DE AMOR Y AGRADECIMIENTO

Amadísimo Padre…..
Los laicos católicos de todas las jurisdicciones del País, representados por el Consejo Boliviano de Laicos, queremos decirle desde el corazón gracias, eternamente gracias, porque ha llenado de mucho amor nuestras vidas,  ha fortalecido nuestra esperanza y nos ha mostrado la belleza de la fe y también de la razón.

El lunes 11 del presente, cuando a primera hora de la mañana, nos enterábamos por la televisión que su Santidad había dimitido nos produjo desconcierto, tristeza e incluso miedo, ya que el vicario de Cristo, un vicario firme que ama profundamente a la Iglesia, que siempre ha defendido la verdad y el bien tanto en la Iglesia como en el mundo, ya no gobernaría el pueblo de Dios.

No obstante, luego del primer impacto, al recordar su vida y su magisterio, meditar las palabras con las que anunció su dimisión, logramos ver en profundidad y recobramos la esperanza; al ver su rostro vimos al pastor manso y humilde que es, a la vez, firme y valiente, enamorado de Cristo y de su Iglesia.

Su rebaño en Bolivia, querido Santo Padre, ha recibido con plena obediencia su decisión y se reconforta en su valentía de seguir a Cristo en silencio y oración, lo cual nos anima a continuar nuestra labor de servidores del Rey y de Su Reino,  confiando al igual que usted solo y plenamente en ÉL,  acogiendo y viviendo en todo momento su Verdad. Hoy su cansancio es para nosotros fuerza en el alma, en la mente y en el corazón porque le amamos, es nuestro amigo, padre y hermano. Gloria a Dios porque en usted ÉL ha revelado su hermosa humildad, su sabiduría y su dulce paciencia de Buen Pastor.

Hemos contemplado muchas veces su rostro en los momentos difíciles que le ha tocado vivir a la Iglesia y a usted durante su pontificado,  momentos difíciles por amor a Cristo y a su Iglesia, pero siempre reflejando; serenidad, fortaleza, fe, esperanza. Gracias por la fortaleza de su inquebrantable fe, por la valentía en las horas de dificultad, gracias por ser el defensor firme de Dios, de la Iglesia y del hombre.

Querido Santo Padre, los laicos de Bolivia estamos profundamente agradecidos a Dios por habernos regalado un Papa como usted, y agradecidos con usted por su testimonio, sus enseñanzas y su protección paternal; por habernos enseñado a no temerle al mundo, por habernos recordado que la ciencia y la fe no se contraponen y que debemos defender la verdad y el bien sin complejos y con pasión, pero sobre todo por mostrarnos a Cristo enseñándonos que sólo en el Dios de Jesucristo encontraremos la felicidad y la transformación auténtica de las realidades terrenas y que, por ello, la Evangelización es la mejor obra de caridad y promoción humana que se puede realizar en este mundo tan necesitado.

Permanecemos unidos a usted, bajo su bendición miramos el futuro y nos llenamos de gozo porque nos ha enseñado a redescubrir con sabiduría nuestra fe en Jesucristo; por ello junto a nuestra Madre María Virgen de la Esperanza y Madre de la Iglesia, esperamos alegres, en paz y en oración al nuevo Sucesor de San Pedro, que será elegido por el Espíritu Santo de Dios, a través de los Padres Cardenales, ya que como usted nos recuerda: “la Iglesia es de Cristo, que no dejará de guiarla y cuidarla”. Asimismo, los laicos de Bolivia estamos cumpliendo fielmente su encargo: “Seguid rezando por mí, por la Iglesia, por el próximo Papa. El Señor nos guiará”.

Finalmente, querido Papa Benedicto XVI, le pedimos que a partir del 28 de febrero, en su vida contemplativa dedicada a la plegaria, tenga a Bolivia en sus oraciones, a la Iglesia Boliviana que tanto lo quiere y en particular a los laicos quienes siempre lo tendremos en nuestro recuerdo y en nuestras oraciones y aunque usted esté oculto para el mundo estará presente en nuestros corazones.
GRACIAS……..BENEDICTO XVI, columna de fuego que guías en las tinieblas…

Victor Hugo Valda Antelo