InicioNacionalCochabambaDebatir para construir: el aporte del CIBMUN 2026 en tiempos de polarización

Debatir para construir: el aporte del CIBMUN 2026 en tiempos de polarización

Mientras Bolivia atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años, marcado por las consecuencias de 52 días de bloqueos que afectaron la economía, la movilidad y la convivencia social, y mientras el escenario internacional continúa tensionado por guerras, disputas geopolíticas y una creciente multipolarización, resulta inevitable preguntarse: ¿dónde se forman las futuras generaciones capaces de construir consensos en lugar de profundizar los conflictos?

Una de esas respuestas pudo observarse en el CIBMUN 2026, el Modelo de Naciones Unidas organizado por el Colegio Ítalo Boliviano, institución católica dirigida por las Hermanas Maestras de la Obra de Santa Dorotea. Durante dos jornadas, niños y jóvenes asumieron el papel de diplomáticos de diferentes países para debatir, negociar y elaborar resoluciones frente a problemas que hoy desafían a la comunidad internacional.

Más allá de una competencia académica, el modelo evidenció un proceso formativo de alto nivel. Los estudiantes demostraron preparación, dominio de los temas, capacidad argumentativa y un compromiso serio con la representación del país asignado. La investigación previa, la oratoria, el pensamiento crítico y el liderazgo fueron herramientas puestas al servicio del diálogo, mostrando que la formación ciudadana puede trascender las aulas tradicionales.

Uno de los aspectos más destacados fue la organización del evento. Moderadores y oficiales de conferencia condujeron cada foro con orden, imparcialidad y apego al protocolo, garantizando que todas las delegaciones tuvieran la oportunidad de expresar sus posiciones y defenderlas mediante argumentos y no mediante confrontaciones personales. El respaldo de docentes, administrativos y padres de familia reflejó además una comunidad educativa comprometida con una propuesta pedagógica diferente.

El director académico del colegio, Lic. Genaro Durán, destacó que el Modelo de Naciones Unidas permite a los estudiantes analizar la realidad política, económica y social de diversos países, promoviendo siempre el diálogo y la construcción de consensos antes que el enfrentamiento. Asimismo, señaló que esta segunda versión del CIBMUN consolida una de las fortalezas institucionales del colegio al formar jóvenes capaces de reflexionar sobre los desafíos del mundo contemporáneo.

Por su parte, la secretaria general del CIBMUN 2026, Adriana Rashida Córdova Cayata, resaltó el compromiso de los delegados y explicó que este tipo de actividades desarrolla competencias fundamentales como la investigación, la comunicación, la escucha activa, la diplomacia, el pensamiento crítico y la capacidad de analizar problemas internacionales desde distintas perspectivas.

La profesora Isabel García Mariscal, coordinadora logística del modelo, explicó que el éxito del evento es resultado de meses de preparación, capacitación y evaluación tanto de las mesas directivas como de los delegados, en un proceso que culmina con resoluciones construidas colectivamente y certificadas por el Sistema de Naciones Unidas en Bolivia.

Especialmente inspirador fue el testimonio de María Victoria Lara Escobar, secretaria académica del CIBMUN, quien relató cómo estos modelos le permitieron superar el miedo a hablar en público, fortalecer su pensamiento crítico y comprender que el verdadero objetivo no es ganar un debate, sino desarrollar conciencia sobre las problemáticas que afectan al mundo y asumir un compromiso con su transformación.

La experiencia adquiere un significado aún mayor cuando se observa el contexto nacional e internacional. Bolivia necesita recuperar espacios donde las diferencias puedan resolverse mediante el diálogo y el respeto institucional. El mundo, por su parte, enfrenta conflictos armados, polarización política y crecientes tensiones entre las grandes potencias que evidencian la fragilidad de los mecanismos de concertación.

En este escenario, iniciativas como el CIBMUN recuerdan que la cultura del encuentro no surge espontáneamente: se aprende, se practica y se fortalece desde la escuela.

La Doctrina Social de la Iglesia ha insistido de manera permanente en que la paz es fruto de la justicia, del respeto por la dignidad humana y de la búsqueda sincera del bien común. El papa Francisco recordó en numerosas ocasiones que el diálogo constituye el camino privilegiado para superar las divisiones y construir sociedades más fraternas. Esa visión encuentra una expresión concreta en espacios educativos donde los jóvenes aprenden a escuchar antes de responder, a argumentar antes que imponer y a buscar acuerdos incluso entre posiciones profundamente diferentes.

Más que formar futuros diplomáticos, el Modelo de las Naciones Unidas forma ciudadanos capaces de comprender la complejidad del mundo y asumir responsabilidades frente a él.

En tiempos donde la confrontación parece imponerse sobre la escucha, experiencias como esta demuestran que todavía es posible educar para la paz, fortalecer la democracia desde la participación responsable y sembrar en las nuevas generaciones la convicción de que los grandes cambios comienzan cuando alguien decide dialogar en lugar de enfrentarse.

Porque el futuro de Bolivia y del mundo dependerá, en buena medida, de la capacidad que tengan sus ciudadanos para transformar las diferencias en oportunidades de encuentro. Eventos como este muestran que esa formación ya está comenzando.

Crédito fotográfico: Equipo de Comunicación del Colegio Ítalo Boliviano.

Richard Romero Siacara
Richard Romero Siacara
Comunicador Social
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