Potosí

Potosí recuerda a sus difuntos como en otros lugares del país.

La población potosina vivirá hoy la festividad católica de Todos los Santos, cumpliendo la celebración y solemnidades de los ritos, costumbres y tradiciones propias de la fiesta.

La fe religiosa se manifestará fusionada con las celebraciones y prácticas tradicionales como todos los años, reunidos en familia y acompañados por parientes y amigos de los difuntos.

El mediodía es el tiempo de recibir a las almitas que visitan los domicilios donde se arman las mesas y tumbas, momento que comienzan las oraciones, se abren las puertas del domicilio y comienzan las visitas.

Según la tradición, las almitas visitan los hogares y permanecen hasta mañana lunes, mientras los dolientes invitarán masita y vino en una jornada que tiene como tema central los recuerdos de los difuntos.

Con la anticipación debida los familiares hicieron los preparativos armando la tumba que tiene en el centro la fotografía del ser querido, colocando diversas formas de flores, las velas, los adornos del altar, la bebida y la comida que era de su gusto.

En diferentes espacios de la ciudad se vendieron diferentes preparados de masitas de diferente forma, entre ellos las conocidas t’anta wawas y las escaleras que llevan al cielo.
También se compraron los manteles, tules, adornos, cadenas, coronas, y en muchos casos, la música para el altar. No faltaron los conocidos panales y dulces para mejorar el sabor de la chicha que se invita a las visitas.

La población comentó los detalles de la historia y recordaron que la elaboración de la conocida t’anta wawa o el pan en forma de niño, es propia de la ciudad de Potosí y que después saltó a otras ciudades y que también la fiesta de Todos los Santos fue establecida por el papa Julio I el año 332.