Cochabamba

Mons. Robert Flock: “La vista que Jesús le dio no fue solamente física, sino también espiritual”

Mons. Roberto Flock, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Cochabamba presidió la eucaristía dominical y administró el Sacramento de la Confirmación a 150 jóvenes en la Parroquia San Pedro de Tarata.

Durante su homilía recordó a los presentes las cegueras espirituales que muchas veces tenemos, y que con la disposición personal el señor quiere quitar, para vivir con los dones del Espíritu Santo.

Queridos jóvenes,

El Evangelio nos cuenta la historia de Bartimeo, un mendigo ciego que fue sanado por Jesús y se hizo discípulo:

«Maestro, que yo pueda ver». Jesús le dijo: «Vete, tu fe te ha salvado». En seguida comenzó a ver y lo siguió por el camino.

La vista que Jesús le dio no fue solamente física, sino también espiritual; llegó a ver con ojos de fe, e hizo que su camino fuese también el camino de Jesús.

Cuando los primeros cristianos querían describir su nueva forma de vida, siguiendo las enseñanzas del Maestro, de Jesús, lo llamaron “el camino”.

Saulo persiguiendo “a los seguidores del Camino del Señor” (Hechos 9,2), y Apolo “un hombre elocuente y muy versado en las Escrituras que había sido iniciado en el Camino del Señor”, Priscila y Aquila “le explicaron más exactamente el Camino de Dios” (hechos 18,34.26).

Jesús mismo, dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. Significa que vivir nuestra fe no es solamente una cuestión de doctrinas, es también un estilo de vida como discípulos de Jesús.

Así, queridos jóvenes, de manera similar, en la catequesis de preparación al Sacramento de la Confirmación, también les han explicado más exactamente el Camino, y como seguir a Jesús.

Se nota que no todos los bautizados siguen el camino como discípulos de Jesús. ¿Será que son ciegos? ¿Qué no ven que vale la pena acercarse al Señor y tomar en serio sus enseñanzas? Por eso nuestra sociedad vive alarmado por la violencia contra mujeres y niños, has violación y asesinatos. Por eso lo se logra vivir el matrimonio con fidelidad como esposos y padres, no se logra superar la corrupción en nuestras instituciones.

Entonces, hoy, Jesús quiere hacer para ustedes lo que hizo para Bartimeo. Podemos decirle: “Maestro, que yo pueda ver”.

Para esto nos ofrece su Santo Espíritu con sus siete dones: Sabiduría e Inteligencia, Consejo y Fortaleza, Ciencia y Piedad, y el Santo Temor de Dios.

1. Con la Sabiduría, Dios nos hace ver precisamente el camino que mejor nos conviene para tener una vida buena, sana y exitosa. En este camino está nuestra fidelidad a la Santa Misa el día Domingo, Día del Señor.

2. Con la Inteligencia, Dios nos hace ver como El mismo nos acompaña y nos ayuda. Dios les ha encaminado con sus familias para que estén aquí hoy; seguramente les ha ayudado en un sin número de situaciones.

3. Con el Consejo, nos hace ver en las situaciones difíciles, que decisión tomar. Su consejo siempre apunta al camino de amor auténtico y hacia la vida. Por eso nunca va a aconsejar el aborto, el robo o la violencia, sino la forma de conservar su dignidad.

4. Con la Fortaleza, nos hace ver que con su ayuda podemos seguir adelante en el camino del bien. Es como cuando el Ángel le dijo a María que nada es imposible para Dios y le dio a la Virgencita la fortaleza para aceptar su vocación.

5. Con la Ciencia, nos hace ver los misterios de nuestra fe cristiana. Este mismo sacramento de Confirmación, por ejemplo, les configura como testigos de Cristo, muerto y resucitado.

6. Con la Piedad, nos hace ver el camino de bondad y misericordia para con los pobres. Tal como queremos que tengan piedad de nosotros en nuestras necesidades, aunque sea por cometer un error, así Dios nos ayuda a comprender a los demás.

7. Con el Santo Temor de Dios, nos hace ver la infinita grandeza y bondad de Dios mismo, para que nuestro corazón alma se llene al mismo tiempo con la sensibilidad y amor por lo que es Santo, Dios nuestro Padre, bueno y todopoderoso.

Jóvenes, pidan estos dones al Señor. Dígale hoy a Jesús: “Maestro, haz que yo pueda ver.”
Sean salvados por su fe de todos los caminos equivocados, y sigan a Jesús por el Camino.