Cochabamba

Mensaje del Arzobispo de Cochabamba por la Semana de la Familia

 

Muy queridos hermanos y hermanas:

 

La Iglesia en Cochabamba, CELEBRA LA SEMANA DE LA FAMILIA , motivo por el cual ,hago llegar con mucha alegría mis saludos y bendiciones a todas las familias de nuestra querida Arquidiócesis, de manera especial, a todos los abuelitos, nietos, hijos y padres de familia, a todos los que celebran la semana de la familia como Iglesia. Ésta es una semana que pretende ayudarnos en la toma de conciencia sobre el rol y los desafíos que cada familia tiene a favor de la comunidad y de la sociedad en general.

 

El Papa Francisco en su última encíclica Amoris laetitia, afirma que “la alegría del amor que se vive en las familias es también el jubilo de la Iglesia”. Porque en una época en la que tantas veces se tiende a olvidar o tergiversar los valores fundamentales; la familia, siendo la célula básica de la sociedad, aporta lazos sólidos de unión sobre los que se basa la convivencia humana y, con la generación y educación de sus hijos, asegura el futuro y la renovación de la sociedad.

 

Nuestras familias, “Iglesias domesticas”, decía el Papa Francisco en su visita a Bolivia “merecen una especial atención por parte de los responsables del bien común; porque son tantos los problemas sociales que resuelve la familia, que lo resuelve en silencio, son tantos que no promover la familia es dejar desamparados a los más desprotegidos. Viene a mi mente y me conmuevo cuando veo a muchas madres cargando a sus hijos en las espaldas. Como lo hacen seguro tantas de ustedes. Llevando sobre sí la vida, y el futuro de su gente. Llevando sus motivos de alegría, sus esperanzas. Pero también cargando sobre sus hombros, desilusiones, tristezas y amarguras, la injusticia que parece no detenerse y las cicatrices de una justicia no realizada”.

 

Por lo mencionado, hermanos y hermanas, durante esta semana y cada día que nos toque vivir, reconozcamos los tantos problemas sociales que envuelven a nuestras familias pero no debemos caer en la desesperanza. Tengamos en cuenta que el no promover los pequeños detalles de amor y gestos de reconciliación en nuestras familias, es generar y ser parte de la violencia doméstica, el alcoholismo, el machismo, la drogadicción, la falta de trabajo, la inseguridad ciudadana, el abandono de los ancianos y los niños de la calle.

 

Les recuerdo que el amor a Jesús que nos ha llamado y que nos envía a anunciar el Reino, los anima constantemente y les concede la unidad que necesitamos para ofrecer a las nuevas generaciones el signo de la presencia del Señor, la luz de la vida verdadera. Luz presente en cada una de sus familias cuando vivimos según el evangelio: “amando a tu prójimo como a ti mismo”.

 

Que nuestra madre, nos enseñe a hacer todo lo que Él nos diga.

 

Con cariño y en Cristo Jesús,

 

Mons. Oscar Aparicio Céspedes
ARZOBISPO DE COCHABAMBA