La Paz

Limbert Ayarde: “La educación tiene un espacio privilegiado para la misión”

En el Foro temático: Misión y Educación que se trabajó en el II Simposio Teológico Misionero Internacional, realizado en la ciudad de Pando, departamento de Canelones, Uruguay, se reflexionó varios aspectos en torno al tema central: “El Evangelio de la alegría impulsa la misión”. Limbert Ayarde, Secretario Ejecutivo del área de Educación de la CEB, quien moderó este foro, informó a Bolivia Misionera los puntos centrales de reflexión y puso énfasis “La educación tiene un espacio privilegiado para la misión, porque allá se puede trabajar con toda la comunidad educativa”, señaló.

Los Foros Temáticos tuvieron el propósito de encaminar la reflexión sobre el tema central en el contexto americano, bajo la modalidad de presentación general, la puesta en común de experiencias, avances y disensos, iluminados con la Palabra y el Magisterio, y luego trabajaron en grupos a partir de preguntas generadoras.

Puntos centrales de reflexión del Foro: Misión y Educación del II Simposio

“La educación tiene un espacio privilegiado para la misión, porque allá se puede trabajar con toda la comunidad educativa, con los estudiantes, por supuesto con los educadores, porque el maestro tiene que ser el primer testigo de la fe y con los padres de familia. O sea llegamos a familias concretas a través de las instituciones educativas “, señaló Limbert Ayarde, moderador de este foro.

En la primera jornada del foro se identificó y compartió entre los participantes cómo se está misionando en el continente y contaron sus experiencias. Respecto al trabajo con los participantes, Ayarde informó la preocupación que surgió en esta reflexión: “Nos preocupa que los estados tienen un tinte más laicista en nuestros tiempos, hay nuevos regímenes que son contrarios a la educación dela fe educativo y estamos conscientes de la crisis de valores que se vive en la sociedad y que afecta a los estudiantes y a las familias que envían a sus hijos a las instituciones educativas”, dijo.

Esta crisis de valores se ve agravada, señaló, por un escenario de relativismo fruto del vertiginoso bombardeo de información a través de los medios de comunicación que gracias al adelanto tecnológico han tenido un desarrollo jamás conocido en la humanidad.

“Y es en ese contexto que tenemos que evangelizar, todo depende de hacer una correcta lectura de la realidad y poder fortalecer nuestras instituciones educativas y nuestras comunidades y fortalecer nuestros agentes para poder seguir pescando almas para el Señor”, señaló Ayarde.

En la segunda Jornada se ha trabajado la parte proyectiva ¿Cómo podemos evangelizar en estos tiempos en el campo educativo a la luz de la doctrina de la Iglesia? Primero se revisó el decreto Ad Gentes, del Concilio Vaticano II, que da los grandes criterios para poder misionar y evangelizar en nuestros pueblos.

También se revisaron las enseñanzas del Papa Benedicto XVI y del Papa Francisco, quien se ha referido a la temática educativa y ha desafiado a que construya alternativas y nuevos modelos evangelización desde la realidad. En este sentido Ayarde, informa que en esta segunda jornada se cuestionaron “qué es lo que está funcionando, qué es lo que dificulta, trabajemos en comunidad, cómo ir superando esto porque es nuestra responsabilidad de nosotros, de cada uno de los bautizados, el poder anunciar a Cristo al que vive a nuestro lado”.

Retos de la educación en la tarea de evangelizar

-Los retos, según Limbert Ayarde, son muchos pero hay tres que sobresalen por su carácter estratégico, lo cuales se abordaron en el Foro Misión y Educación, que son los siguientes:

-Convertir la obra educativa a la institución educativa en un espacio que ponga al estudiante ponerle en contacto con la realidad. Estar en constante interacción con la realidad siempre desde los valores del Evangelio.

-Tenemos que aprender a vivir en comunidad, aprender a vivir con el semejante, y en el ámbito de fe.
En la escuela es donde recibimos el don más grande que es Jesucristo. Tiene que ser un espacio de encuentro con Jesús, donde desarrollemos todo nuestro ámbito espiritual en el marco del desarrollo integral y pleno de la persona humana. Y tener las condiciones que nuestra fe crezca.

Para que estos tres ámbitos transformen la cultura de la educación y sea un pleno espacio de evangelización, Ayarde afirmó que se puede lograr “a través de la pastoral educativa, que es la que hace a la calidad de la educación católica, la que prevé procesos de formación humana y cristina y nos llama a un diálogo permanente con las culturas, a que celebremos nuestra fe en comunidad educativa, a que misiones con acciones de solidaridad por los más necesitados y la que hace que nos vinculemos con la parroquia”.

De esta manera, con la reflexión de la gran importancia de la educación en la misión evangelizadora Ayarde concluyó: “una institución educativa al margen de su iglesia local no puede evangelizar tiene que estar entroncada en el caminar pastoral de su iglesia concreta que es la parroquia”.