InicioNacionalLa PazDe Este a Oeste La Iglesia en medio de los conflictos sociales

De Este a Oeste La Iglesia en medio de los conflictos sociales

Hacia el oeste de La Paz se extiende la fría inmensidad del Altiplano, una meseta suspendida por encima de los 3.800 metros. Hacia el este, la ladera desciende bruscamente en dirección noreste y da paso al abrazo húmedo y subtropical de los Yungas. Entre esos extremos, de la severidad altiplánica al verdor selvático, dos sacerdotes, uno de la Diócesis de El Alto y otro de la Arquidiócesis de La Paz, encarnan y relatan la memoria: sus testimonios describen las duras jornadas de bloqueos y conflicto social que, a más de cuarenta días, han paralizado Bolivia, y evidencian el aumento de la pobreza y el sufrimiento de los más necesitados.


Hay familias que la están pasando muy mal – Padre Nicolás Torres

En el corazón del altiplano de La Paz, los municipios de Jesús de Machaca y San Andrés de Machaca resguardan una profunda tradición aimara y una invaluable herencia arquitectónica tejida en la denominada Ruta de las Iglesias. Al frente de este legado está el párroco Nicolás Torrez Simonini, de la Diócesis de El Alto, quien hoy vive en carne propia el pulso del conflicto. «Aquí estamos bloqueados, no se puede salir hacia El Alto», confiesa el religioso.
Su labor pastoral también se ha visto frenada: «Visitaba las comunidades cercanas, pero estas últimas semanas no pude hacerlo por un fuerte resfrío. Hay familias que la están pasando muy mal, los alimentos se acaban. Los catequistas están refugiados en sus comunidades o en los puntos de bloqueo». Mientras el desabastecimiento aprieta, la vida intenta recuperar una frágil normalidad: esta semana las clases comenzaron, aunque bajo la sombra de la incertidumbre y la dificultad.


Parroquia en clave de misión – Padre Waldo Riveros Rodríguez

La jurisdicción de la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción coincide con la Quinta Sección Municipal de la provincia Sud Yungas: todo el municipio de La Asunta. Son más de 150 comunidades dispersas, distribuidas en 13 cantones y 37 centrales agrarias. Un entramado de caminos precarios y una topografía accidentada convierten cada visita pastoral en un viaje contra el reloj, sorteando sindicatos campesinos y senderos de montaña.
Allí, donde la geografía impone su dureza, la fe se forja desde lo más elemental. El párroco, Waldo Riveros Rodríguez, lleva una parroquia en clave de misión: no hay Cáritas parroquial, aún no existen catequistas formados, ni ministerios consolidados, ni secretaria. «Estamos empezando a crear comunidad con lo que tenemos», añade.
El relato de Riveros sintetiza la rutina de una iglesia que intenta sostenerse en medio de la crisis. Las misas han disminuido, pero la demanda comunitaria persiste. «Las cosas siguen funcionando; han bajado un poco las misas, pero atendemos lo que nos piden. Ayer, en una comunidad distante, me aportaron algo de gasolina», cuenta. La escasez y el encarecimiento de bienes básicos también golpean la casa parroquial: «Los alimentos suben de precio y a veces no hay. Gracias a Dios no falta comida; a veces nos cocinamos algo con el diácono».
En la práctica, la parroquia que es muy amplia y con muchas necesidades se sostiene con el trabajo de dos personas: el párroco y el diácono que ayudan con el servicio espiritual. Ambos afrontan una demanda amplia y constante sobre un territorio vasto y fragmentado. Riveros reconoce la ayuda del Arzobispado de La Paz y afirma que viven con los retos del día a día.
En La Asunta, la pastoral es un acto de resistencia. “Según el contexto, hoy necesitamos gasolina, siempre mejores caminos y un compromiso más firme con la Iglesia”, señaló el párroco. Mientras las vías siguen siendo intransitables y los precios no cesan de aumentar, la parroquia se sostiene en la cercanía con la comunidad y en la creatividad diaria para mantener la vida comunitaria.

Nataly Carrasco
Nataly Carrasco
Nataly Carrasco Vaca, MSc. en Educación Superior, Lic. En Ciencias de la Comunicación Social, Docente Universitaria, Responsable de Comunicación de CEPROLAI, Responsable de Programación en Radio María Bolivia regional La Paz, Voluntaria de Voces Católicas Bolivia.
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