Hay pasajes que definen una vida. Para la o el catequista, ser “sal de la tierra y luz del mundo” constituye la médula de su vocación y el norte de su misión evangelizadora. Bajo esta premisa, el rector de la Universidad Salesiana de Bolivia (USB), Marcelo Miguel Escalante Mendoza, SDB, inauguró el curso Entre la fe y la pertenencia: el paradigma catequético de iniciación cristiana. Durante su reflexión, Escalante despojó al pasaje bíblico de Mateo de cualquier comodidad metafórica para devolverle su peso real: la urgencia de una identidad pastoral integral, capaz de transformar la realidad eclesial desde la cercanía y el testimonio vivo.
Desarrollado de manera virtual por la USB del 9 al 11 de junio, el curso contó con una participación promedio de 180 personas, entre sacerdotes, religiosos, religiosas, catequistas, agentes de pastoral y laicos de distintos países de América Latina y el Caribe. Los participantes compartieron un espacio de reflexión, formación y diálogo en torno a uno de los desafíos más apremiantes de la acción evangelizadora actual: ¿Qué pasó entre la fe y la pertenencia? Once años después de la publicación del documento La Alegría de Iniciar Discípulos Misioneros (AIDM), esta interrogante sigue resonando en las comunidades, volviendo muy oportuna la necesidad de continuar profundizando en ella.
“Este curso nace de una inquietud que compartimos como Iglesia: comprender mejor la relación entre la fe que profesamos y el sentido de pertenencia que vivimos en nuestras comunidades”, explicó Marcial Riveros Tito, responsable de la comisión boliviana organizadora del evento y representante de la Universidad Salesiana de Bolivia. Al respecto, señaló que durante las jornadas se profundizó en el aporte del Documento AIDM a once años de su publicación, buscando reconocer sus frutos, desafíos y los caminos pendientes por recorrer. Asimismo, Riveros destacó que este encuentro forma parte de una investigación regional orientada a recoger experiencias, percepciones y aprendizajes sobre la iniciación cristiana actual, con el fin de enriquecer la reflexión pastoral de la Iglesia en América Latina.
El Kerigma es el primer anuncio, el núcleo encendido del Evangelio que busca tocar el corazón del oyente para provocar un encuentro personal con Jesucristo y fue el Kerigma fuente de inspiración del mensaje motivacional de Mons. Rino Fisichella, proprefecto del Dicasterio para la Evangelización, quien recordó que la acción evangelizadora y la catequesis están llamadas a conducir a esa experiencia íntima con el Señor, capaz de renovar la existencia y generar auténticas comunidades de discípulos.
Asimismo, instó a profundizar continuamente en este anuncio fundamental para evitar que la labor catequética se reduzca a un simple proceso formativo o a un conjunto de prácticas vacías de sentido; por el contrario, debe mantener siempre vivo el testimonio de Cristo resucitado. Finalmente, sus palabras animaron a la comunidad a prepararse con esperanza y compromiso para el próximo Congreso Internacional de Catequesis, vislumbrado como una oportunidad privilegiada para seguir fortaleciendo la misión eclesial.
El horizonte del nuevo paradigma: Pbro. Dr. Manuel Jimenez
Que todo bautizado llegue a ser un discípulo misionero de Jesús, a partir de una reflexión a la luz del horizonte magisterial, fue la propuesta central del Pbro. Dr. Manuel Jiménez durante su ponencia. En su exposición, el sacerdote analizó el camino postconciliar de la catequesis en América Latina y el Caribe, centrándose en las directrices surgidas tras el Concilio Vaticano II y en la relevancia del catecumenado para la evangelización. Al respecto, Jiménez enfatizó el dinamismo de la catequesis dentro del proceso evangelizador, recordando que los directorios actuales resaltan la acción conjunta de la palabra y la liturgia.
La Conferencia de Aparecida reafirmó la importancia de un anuncio que sea acompañamiento a las comunidades, promoviendo una formación catequética que impulse una renovación en la manera de evangelizar y catequizar en línea con el paradigma misionero y el espíritu del postconcilio sostuvo el expositor. Asimismo, concluyó que la catequesis debe entenderse esencialmente como un acompañamiento en el camino de conversión y en la formación integral de los discípulos misioneros.
Testimonio de la Comisión Episcopal de Catequesis y Pastoral Bíblica Conferencia Episcopal Peruana – Bruno La Hoz
«Perú: un camino que seguimos recorriendo». Con esta premisa y bajo un profundo espíritu sinodal, Bruno La Hoz expuso los hitos de la acción catequética y pastoral bíblica de la Conferencia Episcopal Peruana. El testimonio, presentado durante el encuentro virtual, dio cuenta de un recorrido de 16 años consagrados a la renovación catequética y al afianzamiento del paradigma de la iniciación cristiana.
Lejos de estructurar un programa aislado, la comisión ha apostado por acompañar un proceso de escucha activa directamente en las comunidades, logrando articular esfuerzos en 5 regiones y 46 jurisdicciones eclesiásticas. Este caminar se sostiene sobre tres pilares fundamentales: formación, encuentro y materiales pedagógicos. Tras años de labor continua y eventos como las Semanas Nacionales de Catequesis, la Iglesia en el Perú sintetiza sus aprendizajes en un tríptico pastoral: acompañar desde la escucha previa, formar para la vida más allá de la doctrina, e iniciar desde el encuentro vivo con Jesucristo; un horizonte que valida la misión de acompañar a los creyentes para que se transformen en verdaderos discípulos misioneros.
Entre la fe y la pertenencia: ¿Qué aportes ofreció realmente AIDM para la iniciación cristiana? – MSc. Marcial Riveros Tito
“¿Cómo Iglesia católica estamos generando fe y pertenencia?”, cuestionó el expositor boliviano Marcial Riveros Tito durante su intervención. Al respecto, advirtió que, si bien el bautismo incluye a las personas en la comunidad de los creyentes, la catequesis no ha logrado consolidar un verdadero sentido de identidad por la falta de conciencia sobre lo que implica ser sal y fermento en el mundo. Por ello, Riveros señaló la urgencia de romper estructuras obsoletas para hacer nacer la vida misma, orientando los esfuerzos hacia la formación de auténticos discípulos misioneros y la construcción de una comunidad pastoral verdaderamente integral.
El kerigma, o encuentro con Jesucristo vivo, debe estar en el centro constante del proceso catequético, superando la tradición centrada en la preparación sacramental y en niños, para incorporar a adultos, jóvenes y familias en una formación permanente y comunitaria, sostuvo Riveros. AIDM propone un cambio de paradigma, promoviendo una visión integral que integra diversas pastorales y fomenta una fe que transforma toda la vida, dejando atrás un modelo tradicional de enseñanza de contenidos. Sin embargo, aunque se lograron avances en lenguaje pastoral y en la centralidad del kerigma, persisten desafíos como la recepción parcial, escasa formación y resistencia institucional, además de una brecha entre la pertenencia estadística y la participación efectiva. En un contexto de crecimiento global de la población católica, especialmente en América Latina, se hace un llamado a renovar la iniciación a la vida cristiana y fortalecer la pertenencia viva en la comunidad, promoviendo una catequesis que forme discípulos misioneros en un itinerario permanente.
A once años del AIDM:¿ por qué hablar todavía de un nuevo paradigma? – Pbro. Lic. Omar López García
La Iglesia necesita una conversión pastoral real para responder a los desafíos del presente con comunidades más cercanas, misioneras y capaces de acompañar la fe. A once años de su publicación, el documento AIDM sobre catequesis en América Latina sigue plenamente vigente e incluso resulta más urgente. Esto se debe a que la realidad actual, marcada por la secularización, la pandemia, los cambios tecnológicos y la pérdida de pertenencia religiosa, confirma y profundiza sus diagnósticos, según expresó de manera contundente el Pbro. Lic. Omar López García. Asimismo, el presbítero enfatizó que la catequesis no debe reducirse a una preparación sacramental rápida, sino convertirse en un proceso de iniciación cristiana centrado en el kerigma, el acompañamiento y la formación de discípulos misioneros.
Por otra parte, López propuso varias líneas de renovación pastoral: formar mejor a los formadores, reorganizar la parroquia como comunidad de iniciación, integrar el mundo digital, vincular la catequesis con la justicia social y el cuidado de la creación, y aprender de experiencias exitosas.
Testimonio de la Comisión Nacional de Catequesis de la Conferencia Episcopal Paraguaya – Cristina Laguardia
A partir del año 2015, la Coordinación Nacional de Catequesis de la Conferencia Episcopal Paraguaya impulsó un proceso de renovación eclesial enfocado en la Iniciación Cristiana en el marco del cambio de época. Esta iniciativa relatada por Cristina Laguardia comenzó con la organización del Primer Congreso Internacional, que reunió a más de 1200 personas y contó con la participación de destacados expositores de la región. Asimismo, se establecieron convenios para la edición y distribución de textos fundamentales del CELAM y otras instituciones eclesiásticas dedicadas a la formación de discípulos misioneros, la catequesis familiar y de adultos.
Con el fin de consolidar esta transición pastoral, la Iglesia paraguaya respaldó el proceso mediante la publicación de diversas cartas pastorales, decretos de implementación y un plan pastoral quinquenal diseñado para orientar la catequesis nacional. El enfoque práctico de este plan incluyó la capacitación continua del clero, la renovación de los equipos diocesanos y la realización de diplomados regionales en Pastoral Catequética dirigidos a la iniciación en la vida cristiana. De este modo, se buscó articular un trabajo orgánico en todas las diócesis y parroquias del país centrado en el anuncio del kerigma.
Bonus Track de IA para la Catequesis- Ramon Argandoña
Es necesario que los catequistas rompan con el esquema de los denominados “cursos memorísticos” para asumir una catequesis concebida como un proceso de vida permanente, instó, a su turno, Ramón Argandoña docente de Formación Humano Cristiana de la USB.
El desafío no es menor: la transmisión tradicional de la fe atraviesa una crisis debido al desgaste de metodologías del pasado, a un contexto de relativismo y exclusión, y a la urgencia de conquistar los nuevos ‘areópagos’ virtuales.
Para responder a estas demandas y conectar eficazmente con las nuevas generaciones, el uso de la Inteligencia Artificial (IA) resulta fundamental en la actualidad. Al integrar la IA con dinámicas de gamificación, la Iglesia no solo dinamiza sus contenidos, sino que construye un puente pedagógico indispensable para interactuar en los entornos virtuales de las nuevas generaciones, promoviendo una Iglesia activa y en permanente “salida misionera” en entornos virtuales.
Desafíos pendientes del nuevo paradigma catequético para el catequista- Dra. Gladys Carmita Coronado Nuñez
Con la autoridad y la experiencia que brinda toda una vida como catequista, Carmita Coronado recordó una gran verdad: «El Señor no llama a los capacitados, sino que capacita a quienes llama». Para ella, la iniciación cristiana es el motor de una Iglesia sinodal, lo que exige que la preparación de los catequistas sea integral, continua y comunitaria.
Bajo esta perspectiva, la catequesis actual debe asumir la sinodalidad como su identidad fundamental. Esto demanda una apuesta firme por una formación inicial sistemática, secuenciada y constante; una decisión que representa la mejor inversión para asegurar el éxito de los itinerarios de fe. Finalmente, esta renovación también interpela al clero: es urgente revisar los planes de estudio en los seminarios para colocar a la catequesis en el centro de la pastoral y permitir que los futuros sacerdotes vivan, en primera persona, una seria experiencia de iniciación.
Testimonio de la Dirección Nacional de Catequesis de la Conferencia Episcopal Venezolana – Hna. Gleudy Lara
Bajo la premisa de que el Señor enseñó a amar amando y a perdonar perdonando, la Hermana Gleudy Yazmín Lara, Coordinadora Nacional del Área de Transmisión de la Fe del Secretariado Permanente del Episcopado Venezolano (SPEV), lidera los programas de evangelización, formación de agentes pastorales y la implementación del Directorio para la Catequesis en el país, la religiosa propone asumir un modelo sinodal para caminar juntos en la renovación de la Iglesia. Con este fin, impulsa un proceso de mapeo y contemplación de la realidad actual que permita trazar líneas de acción conjuntas, orientadas a consolidar una catequesis de iniciación que trascienda la teoría y se transforme en vida en todo el territorio venezolano.
Frente al complejo contexto social que atraviesa la nación, la hermana Gleudy envió un profundo mensaje de esperanza a los laicos, instándolos a convertirse en auténticos artesanos de unidad. En sus palabras, los católicos venezolanos tienen la misión crucial de contrarrestar la polarización social y trabajar de manera coordinada para restaurar el país. Este llamado pastoral enfatiza la urgencia de reconstruir el tejido social desde las bases de la fe, promoviendo un compromiso activo y comunitario cimentado exclusivamente en los valores del amor, el respeto y la paz.
¿Cambió realmente la catequesis? – Pbro. Lic. José Luis Quijano
¿cambió realmente la catequesis? la aproximación más cercana a una respuesta la dio el Padre José Luis Quijano a través de tres hipótesis centradas en la reflexión y práctica teológica, el apoyo pastoral y la formación de sus agentes. El autor señala que existe una brecha importante, ya que la teoría o “catequesis pensada” avanza más rápido que la práctica real, evidenciando la urgencia de conectar la fe con la vida cotidiana. Además, este proceso de transformación se ha manifestado de manera muy desigual en la región: mientras algunos países lograron generar materiales y experiencias innovadoras a partir del nuevo paradigma, otros se quedaron relegados, en gran parte porque los catequistas no siempre contaron con la capacitación necesaria para asumir el reto de formar a personas capaces de liderar dicho cambio.
En definitiva, Quijano concluye que la catequesis no puede transformar la vida cristiana por sí sola, ya que depende directamente de la evolución del perfil del catequista, quien debe ser visto como un testigo, educador de la fe y servidor comunitario. El verdadero cambio metodológico y pastoral ocurrirá únicamente en la medida en que se transforme la visión de estos agentes evangelizadores. Por lo tanto, la situación actual del cambio en la catequesis se define bajo la premisa teológica del “ya pero todavía no”, reconociendo que, aunque se han consolidado avances significativos, la Iglesia aún se encuentra en pleno camino hacia la consolidación de este nuevo paradigma.


