Análisis

Javier Gómez Graterol, religioso/periodista: Mi nuevo nicho apostólico

Desde febrero del año pasado mi vida dio un vuelco que me ha dado una nueva perspectiva para ver y resignificar mi existencia: fui diagnosticado Ásperger, (autismo áltamente funcional). Condición que tienen famosos como Keanu Reeves, Anthony Hopkins, Susan Boyle, Dan Aykroyd (se dice que) Bill Gates, Vladimir Putin, Albert Einstein, Steven Spielberg, Michael Phelps ¿nota que menciono más hombres que mujeres? Porque es más frecuente en el sexo masculino y porque es un poco más “enmascarada” la condición en ellas, por razones que, por cuestiones de espacio, no voy a explicar.

En mi caso, según Ernesto Reaño, el psicólogo (peruano) y experto en el tema que me diagnosticó, mi condición no fue notada anteriormente por el hecho de que poseo un alto coeficiente intelectual, modestia aparte, (además de que yo sí entiendo el doble sentido, leo el lenguaje corporal, y tengo un humor negro que no cualquiera aguanta) y eso ha hecho que fácilmente haya pasado por debajo de la mesa esta posibilidad por quienes no son expertos en el tema.

¿Por qué Dios ha permitido que sea apenas hasta esta altura de mi vida (ya entrado en los 40) que haya sido diagnosticado? No lo sé aún, forma parte de sus grandes misterios y de su raro sentido del humor. El hecho es que, abrirme a esta nueva realidad me ha ayudado mucho a comprender mi existencia, y que tantos años de decir a los míos “soy loco, no estúpido” cuando apreciaban que algo en mi comportamiento no es “normal”, en especial: decir las cosas tal como las siento, sin anestesia (“a rin pelado”, como solemos decir en Venezuela) sin que me importase si se trata de autoridad o no; mi manía por la ortografía, y algunos hábitos repetitivos y patrones de conducta que tengo, además de la acuciante necesidad de ser puntual y regirme por horarios.

El mismo doctor Reaño me ha hecho ver una nueva realidad apostólica: la del espectro autista. Según hemos estado viendo, es bastante inexplorada desde el punto de vista de la espiritualidad, y abarca no solo a cada miembro de este espectro, 1 % de la población mundial aproximadamente, aunado a los demás tipos de autismo, y a los familiares que viven es un campo de evangelización, prácticamente inexplorado.

En cuanto haya vuelos internacionales, me toca volver a Venezuela. Actualmente he logrado ponerme en comunicación con dos sacerdotes con la misma condición, uno en Norteamérica (AspiePriest) y otro en Venezuela, además de FUNDASPERVEN, y estamos conformando un grupo para empezar a trabajar en este nuevo nicho (target) apostólico en este país y que pueda, en lo posible, ir a más.

Dios obra misteriosamente. Espero entonces que esta nueva luz en mi camino me ayude a poder dar un nuevo servicio a la Iglesia, aún más como paulino, miembro de una Congregación que es comunicadora por esencia. Pido sus oraciones para que Dios ilumine a quienes estamos formando parte de esta nueva propuesta apostólica y nos ayude a hacer nuestra parte. Se sabe que la mayoría de los Ásperger son ateos, y eso obedece precisamente a que nadie ha sabido hablarles desde su realidad. Dios les retribuya en gracias y bendiciones su oración por estos humildes servidores que ahora se abren a esta realidad apenas conocida, y espiritualmente aún muy inexplorada.

Autor: Javier Gómez Graterol, religioso / periodista

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