Santa Cruz

Tras el Covid, Señor me ha despertado para la gratitud

Mons. Antonio Reimann, Obispo del Vicariato Apostólico de Ñuflo de Chávez, comparte su testimonio de fe después de superar el COVID – 19. En su experiencia asegura que el Señor lo ha despertado para la gratitud y pide a las familias mantenerse unidas como la mejor defensa contra todo tipo de virus.

“La fe es un gran don de Dios”: lo dice con firmeza el Obispo del Vicariato Apostólico de Ñuflo de Chávez, Monseñor Antonio Reinmann, quien ha superado la enfermedad causada por el virus del COVID-19.

Tal como publica el servicio de información de la Conferencia Episcopal boliviana, Mons. Antonio fue el primer obispo de Bolivia en contraer la enfermedad. El prelado, que se recuperó tras dos meses, narra que sobrellevó la enfermedad también gracias a la fortaleza de su fe, motivo por el cual, invita a la oración constante:

“Es verdad que no es fácil la oración cuando el dolor aprieta, pero en la oración lo más importante no es lo que uno hace o dice, sino unir la experiencia que uno vive con la experiencia del Señor, y es importante porque el peso se hace más liviano”.

El Señor me ha despertado para la gratitud

“Después de la pandemia sentí que tengo que estar más agradecido, más agradecido por los pequeños detalles de cada día”, refiere Mons. Reimann en Iglesiaviva.net. Y comparte una reflexión personal: “la palabra ‘post pandemia’ quiere decir, ‘el Señor me ha despertado para la gratitud’”.

Sobre las palabras del Papa en la conmemorable tarde del 27 marzo en la plaza de San Pedro, recuerda en particular que, entre otras palabras, Francisco afirmó que  “con Dios la vida nunca muere”.

Por ese motivo, el prelado, que ha superado la enfermedad, subraya que hay que “aprovechar cada instante de nuestra vida para amarnos entre nosotros, unos a los otros, porque amar es la vida y no después de la muerte”.

“Seguramente – añade – nuestros hermanos que han partido a la vida eterna han sembrado buenas semillas”. Por eso es necesario “cultivar estas buenas semillas”, de modo que ellos sigan presentes “no solamente en la memoria, sino en esta vida”.

La familia unida es la mejor defensa contra todo tipo de virus

Dirigiéndose a las familias, el obispo pide no desaprovechar la oportunidad y la gracia que el Señor nos da, pues “las mejores defensas” se las tiene cuando uno “vive unido a la familia de Dios y entre nosotros”.

En una familia, – se lee en Iglesiaviva.net que reporta las palabras del prelado- si la familia está unida produce las mejores defensas, mientras la familia dividida está debilitada, expuesta, no solamente al Coronavirus sino expuestas también otros virus, como atacan a la familia toda clase de injusticias, maltrato, infidelidad y todo eso, tratar de estar unido a Dios familia y extender estos lazos de Él, de la comunión, de la comunidad entre los familiares es la mejor defensa.

Fuente: Vatican News /IglesiaViva