Cochabamba

Tarata. Jóvenes sueñan con un bosque de jacarandás y plantan 50 ejemplares

La publicación de un video en las redes sociales sobre los beneficios medio ambientales de un jacarandá fue el impulso para iniciar un gran sueño en Tarata: sembrar un bosque de 50 ejemplares.

El 21 de septiembre, iniciando la primavera, Mijhail Calle, un joven comunicador social, subió a su canal de YouTube un vídeo que captó la atención de más de uno: “¿Podría el jacarandá ayudar contra la contaminación de la ciudad? “Este video se hizo viral en redes, daba cierta información para comprender la importancia del jacarandá para la contaminación de Cochabamba, que es una de las ciudades más contaminadas del país y de Latinoamérica”, contó en entrevista con QuePasAhora.

Explicó que, motivado por su interés en los jacarandás y la belleza que deslumbran descubrió un estudio científico de Sevilla, en España, donde “encontraron que el jacarandá es una de las especies que mejor puede absorber la contaminación de los autos y las transforma en oxígeno”.

Ahí la importancia del estudio para aplicarlo en Cochabamba, ciudad donde aproximadamente el 90 por ciento de la contaminación atmosférica proviene de fuentes del parque automotor, según un análisis de la Red de Monitoreo de la Calidad del Aire (MonICA) de la Alcaldía de Cochabamba.

El jacarandá es una de las ocho especies nativas que estén en el Libro Rojo de biodiversidad en peligro de extinción en Bolivia. Habita principalmente en zonas urbanas, pero el crecimiento de la urbe por la depredación del ser humano redujo considerablemente su población.

Fue entonces que, “tímidamente, pero bastante entusiasmados, con un grupo de amigos nos animamos a iniciar un pequeño bosque de jacarandás, plantamos 50 en una comunidad de Tarata y ojalá en unos años podamos sentarnos a descansar bajo su sombra”, relata Mijhail.

“Será una comunidad conocida por sus jacarandás”

Semanas antes de plantar 50 ejemplares en una comunidad de Tarata, Mijhail, de forma voluntaria y con el asesoramiento técnico respectivo, decidió plantar dos jacarandás próximos al lago Millu Mayu, también en ese municipio. “Es una preciosa laguna turquesa en Tarata, pero que está un poco deforestado, cada vez que alguien vaya a este lugar sería bonito que lleve un árbol y no basura para ayudar a forestar este espacio”, dijo.

Y, luego de la fuerza que causó el video publicado y compartido en redes sociales, Carlos Salazar un comunario de Tarata se contactó con Mijhail y le propuso plantar jacarandás en la comunidad Chillijchi Pampa con el apoyo de los comunarios.

Los comunarios apoyando en la plantación de los jacarandás. FOTO: CORTESÍA

“Empecé a soñar con un bosque de jacarandás en ese lugar y naturalmente dije que me encantaría”, dijo. Ninguno se conocía personalmente, pero los unió la idea del bosque y el dar su granito al medio ambiente . Mijhail decidió donar 50 plantines de  esta especie nativa y Carlos  gestionó la donación de abono y coordinó con los comunarios el permiso para la reforestación y el compromiso de cuidarlos, regarlos y mantenerlos

“Si no lo hacen con la comunidad no tiene mucho futuro porque no hay quien los mantenga, salvo que uno mismo vaya cada semana”, dijo Mijhail.

Uno de los plantines plantados. FOTO: CORTESÍA

Si bien, es la primera actividad de reforestación en la que participa Mijahil, cuenta que el interés de la población “es una inspiración y motiva a seguir, hacer más”.

«Es hora de actuar«

Después de que el video del jacarandá se hizo viral en Facebook, algunas personas lanzaron ideas para reducir la contaminación de Cochabamba, como: que las casas de autos obsequien un jacarandá en cada venta para sensibilizar a los conductores de que conducir también merece responsabilidad ambiental, que los municipios implementen políticas de plantado y mantenimiento del jacarandá en zonas urbanizadas o que algunas OTB acuerden plantar jacarandás en sus calles para además contribuir al paisaje urbano, resaltó.

“Tenemos que aprender a convivir con el medio ambiente, si construyes también planta, si gastas combustible también uno debería ser muy consiente de retribuir plantando árboles, cuidándolos y promoviendo. El jacaranda es una especie nativa, con mucho potencial para Cochabamba”, reflexionó.

A partir de septiembre, los municipios y la Gobernación inician actividades de reforestación y forestación en las áreas verdes y bosques del departamento, pero un reducido porcentaje sobrevive. «Hay que empezar a apostarle a la convivencia con el medio ambiente”, plantar un árbol en nuestra zona, cuidarlo y regarlo por un futuro mejor, pero siempre con el asesoramiento técnico respectivo, añadió.

Personalmente, “espero que en unos 5 a 6 años pueda ir a sentarme allá, a Tarata, y leer un libro bajo la sombra de esos árboles”, finalizó.

Fuente:quepasahora