Oruro

Orureños viven a plenitud la Natividad de Jesús en su mayor expresión de fe

Las familias orureñas de todos los estratos y condición social viven a plenitud la fiesta de la Natividad de Jesucristo, perpetuando la celebración de cómo hace más de dos mil años nació en Belén, en un humilde pesebre, el Redentor, Hijo de Dios, que se hizo hombre y habitó entre nosotros para redimirnos del pecado y traer la salvación al mundo.

La fe está manifiesta en su máxima expresión, buscando significar la esencia de la Navidad frente al consumismo que se apodera con preferencia de niños y jóvenes que influenciados por los medios audiovisuales buscan juguetes, equipos y ropa de moda que se ofertan en los canales de televisión y, donde les muestran diversos productos como algo imprescindible para su cotidiano vivir.

La zona comercial y los centros de abasto estuvieron llenos de gente que buscaba algún regalito para llevar a sus familiares en la Nochebuena, celebración que ya es tradicional y que se comparte en familia, para recibir al Niño Dios que nace a la media noche y luego cantarle villancicos y otros temas propios de la Navidad. Algunas familias participaron de la tradicional cena navideña, para servirse una deliciosa picana, platillo que es preparado con esmero por la jefa de familia, que recibe ayuda de todos los familiares y visitantes para conmemorar el nacimiento de Jesucristo.

Otras familias luego de ofrecer sus rezos y adorar al Niño, se sirvieron el tradicional chocolate caliente con buñuelos, que resulta ser el manjar preferido. Así la comunidad vive su fe a plenitud con la esperanza que la celebración de la llegada del Hijo de Dios les traerá paz, ventura, dicha y prosperidad.

Importante número de católicos y cristianos se congregan en los templos y cultos, los primeros asisten a la tradicional Misa de Gallo que es celebrada en la Iglesia Matriz de La Catedral por el Obispo de la Diócesis, Monseñor Cristóbal Bialasik, y en otras por los párrocos, quienes en su homilía agradecieron por lo acontecido hace más de dos mil años y afirman que este es el dogma de fe de los cristianos de los bautizados, que tiene la salvación en Cristo, quien vino al mundo para redimir del pecado a todos hijos de Dios que creen y esperan la resurrección para gozar de la vida eterna. Los cristianos comparten la celebración y se reúnen para tomar chocolate.

ESPECIAL

La noche se convirtió en mágica para los infantes que esperaban con ansias este día, pero también fue especial para los adultos, ya que al margen de las cosas materiales, sintieron en sus corazones el deseo de tener paz y amor en sus hogares en torno a la unidad de cada uno de los integrantes de la familia.

La Navidad es una de las fiestas más importantes del Cristianismo porque se celebra el nacimiento de Jesús, conocido también como el Niño Dios o El Salvador. La palabra Navidad viene del latín Nativitas, que significa Nacimiento.

Es así que en todos los hogares de Bolivia, la población está acostumbrada a armar los nacimientos o belenes, que retrotraen mediante los personajes que participan de esta alegoría, el Nacimiento de Jesús, en un ambiente de fiesta para la víspera de la Navidad, que se acompaña con canciones navideñas, conocidas como villancicos, melodías que le dan el ambiente de alegría a esta fecha.

CELEBRACIÓN

La celebración fue distinta en todos los hogares, pero con la similitud de expresar los mejores deseos de paz, amor y unión. A la llegada de la medianoche se escucharon las campanas de las iglesias en la ciudad, así como simbólicas campanas en el corazón de los habitantes de la Tierra, porque se recibió al Redentor. Los abrazos en medio de una inusitada alegría fue la característica esencial en medio de llanto por las cargas de emoción.

Un rezo al Supremo Hacedor y luego el brindis de rigor continuaron al festejo, no sin antes observar la desesperación de los niños en ver sus regalos de Navidad.