Oruro

Familia Bayá posee una imagen del Niño Jesús que data de 1830

Desde 1830 la familia Bayá, a través de varias generaciones, elabora con esmero su pesebre navideño, conservando cuidadosamente la imagen del Niño Jesús y sus padres; José y María, que a pesar del paso de los años, cada Navidad alegran a todos sus visitantes, además de fortalecer los valores de solidaridad y amor.

Después de un recorrido por la casa; Juana Bayá dijo que su padre, Guillermo Bayá, infundió el espíritu navideño que hoy en día caracteriza todas las navidades en la familia, donde ya es un patrimonio la imagen del niño Jesús que tiene 182 años.

Recordó entre lágrimas el esmero y dedicación que su padre tenía al momento de realizar la construcción del pesebre.

“Era tan grande el nacimiento que armaban, que lo preparaban formando una escalera de 18 escalones con tablas y cajones. Cada escalón tenía los juguetes del niño que iban por jerarquía de antigüedad y belleza”, explicó Bayá.

Dijo también con mucha sorpresa y admiración que cada año suceden cosas inexplicables por la desaparición de los juguetes que adornan el nacimiento.

“Cada año tenemos cuidado al guardar los juguetes del niño, habilitamos un lugar especial para todos sus muñecos, pero siempre que sacamos los juguetes aparecen rotos o simplemente desaparecen”, manifestó.

Expuso que este año misteriosamente desaparecieron los tapetes que adornaban el altar navideño donde se encuentra el Niño Jesús.

“Pensamos que es porque tenemos varios niños, y supongo que como es el más antiguo y el primero de la familia, éste se pone celoso, así que le daremos una misa porque ya es demasiado sorprendente, aparecen y desaparecen”, agregó Baya.

Finalizando el recorrido, Juana Bayá indicó que la Navidad es para recordar y compartir todas las instrucciones que dejaron los jefes de familia, sus padres.