Análisis

OBSERVADORES SUFREN DE MIOPÍA

Después de conocer algunas opiniones de los observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) acerca de la designación de candidatos a magistrados efectuada en la Asamblea Legislativa Plurinacional, no pude menos que manifestar a mi comadre Macacha expresiones admirativas que reiteran mi desencanto acerca de esa organización integrada por embajadores de los gobiernos allí representados.

Mi pariente espiritual me informó de que hace algunos años había conocido a un observador de la OEA llamado Dante Caputo, que luego de ‘observar’ los sucesos de Pando, donde murieron algunos bolivianos en un enfrentamiento armado, comunicó a nuestro Gobierno acerca del número de víctimas que sobrepasó al verdadero, dato que le fue agradecido por quienes lo invitaron a observar.

Así es la OEA y así son algunos de sus observadores. No sin motivo, el escritor y diplomático boliviano Augusto Céspedes definió a la OEA como un conjunto de canónigos que no resuelve nada, y ahí tenemos el resultado de su última reunión presidida por el chileno José Miguel Insulza con una resolución inocua para la causa marítima boliviana.

No obstante ello, una misión de observadores de la OEA fue invitada a observar el desarrollo de las actuaciones legislativas donde se consumaría la selección amañada de los candidatos a magistrados en la que fueron impuestos los candidatos que mejor servirían al Gobierno actual y donde los observadores de la OEA ya comenzaron a demostrar miopía, pues otros observadores extranjeros señalaron falta de transparencia en las deliberaciones parlamentarias.

Mi brava comadre Macacha me dijo con su estilacho propio: “Yo le aseguro, compadre, que están chicatos, que están miopes o que están ‘chojñis’ y solo aprecian parcialmente lo que sucedió en la Asamblea Legislativa y seguirán apreciando igual las próximas actuaciones del Tribunal Supremo Electoral sin enterarse siquiera de que el presidente de tan alto tribunal fue designado a dedo por el mismo mandatario del Estado Plurinacional, Multicolor y Folclórico”.

Mi comadre cochabambina me sugirió que ambos nos declarásemos observadores de los observadores de la OEA, que, según ella, son miopes, chicatos y chojñis, y que a partir de hoy ambos montaremos guardia en los consultorios oftalmológicos más prestigiosos de La Paz para comprobar qué delegados de la OEA piden ser atendidos por eminentes oftalmólogos.

También me sugirió la cholita averiguar si estos afamados observadores consultan sus males oftálmicos con los yatiris o brujos andinos, algunos de los cuales prestan invalorables servicios a nuestros gobernantes e importantes ministros, como el canciller David Choquehuanca y la ministra de Transparencia, Nardy Suxo.