Sucre

Filemón insta a Evo a frenar los cocales

EL EX DIRIGENTE PRESENTÓ SU NUEVO LIBRO EN SUCRE.

Filemón Escóbar no se contuvo y, con lágrimas en los ojos, le reclamó al Gobierno los ataques al Cardenal.

El ex mentor del Movimiento Al Socialismo (MAS) y ex dirigente sindicalista minero, Filemón Escóbar, instó al presidente Evo Morales a cumplir un acuerdo de 2002 en el Chapare, resumido en “ni una hoja de coca en el trópico de Cochabamba mientras dure su Gobierno para liberar al país del narcotráfico”.

Anoche, en Sucre, el polémico Filemón Escóbar presentó su segundo libro denominado “El Evangelio es la encarnación de los Derechos Humanos”, subtitulado “Una respuesta a los ataques del MAS: la Iglesia Católica y su lucha por la recuperación de la democracia”, en el salón auditorio de la Biblioteca Pública “Gunnar Mendoza Loza”.

Durante la presentación, Escóbar abordó varios temas coyunturales, de los cuales el más espinoso fue el narcotráfico.

Propuso al presidente Evo Morales cumplir un acuerdo del año 2002 entre los cocaleros del trópico cochabambino, que consistía en que durante su gestión no se plantaría ni una hoja de coca en el Chapare para liberar al país del narcotráfico, aseguró.

En esa línea, se tomó su tiempo para referirse a la polémica surgida porque la carretera Cochabamba-Beni en construcción cruza una reserva forestal. Recomendó al oficialismo no pretender eliminar a los indígenas del oriente boliviano bajo el pretexto de “desarrollo occidental”; a su juicio, la ruta que cruza el parque Isiboro Sécure, permitirá que el narcotráfico tenga una vía más para sacar el estupefaciente del trópico cochabambino.

“El bosque es parte del indígena. Están por destruir el parque Isiboro Sécure. Si destruyen ese parque, usted (a Evo Morales) es un criminal, porque está liquidando a los indígenas del oriente boliviano. Yo pido a los chuquisaqueños defender a los animales, al río, el bosque, que es parte del indígena… ¡No puedes liquidar el bosque a título de desarrollo occidental por un camino asfaltado para que haya más droga en el país! ¡No jodas!”, exclamó.

ALTERNATIVA EN LOS MINERALES

Entre las reflexiones que emitió ayer Filemón Escóbar, destacó también la de reactivar minas de estaño y plata, cerradas en el pasado, para su explotación, aprovechando los precios internacionales de los productos.

Solicitó al Presidente reactivar las minas de Pulacayo, San José, Portugarete, y convertir en cancha de fútbol el cerro San Juan en el Norte de Potosí, para extraer estaño y plata.

UNA RESPUESTA A LOS ATAQUES CONTRA LA IGLESIA CATÓLICA

El nuevo libro de Filemón Escóbar, “El Evangelio es la encarnación de los derechos humanos”, subtitulado “Una respuesta a los ataques del MAS: la Iglesia Católica y su lucha por la recuperación de la democracia”, es un resumen de la lucha sindical que se vivió en el país durante las dictaduras militares, con énfasis en el papel de la Iglesia Católica.

Escóbar, durante su presentación, puso de manifiesto que la Iglesia Católica siempre apoyó las reivindicaciones de los más desposeídos y criticó energéticamente y con lágrimas en los ojos a Evo Morales y a su entorno por calificar al cardenal Julio Terrazas como “un Chapulín Colorado del Imperio Norteamericano”.

“De cómo yo estoy vivo, gracias a la Iglesia Católica, en ese periodo de siete años del plan Cóndor en América Latina. ¿Por qué el Evo Morales ataca a la Iglesia? Porque no conoce qué es la dictadura militar, no sabe lo que es ser perseguido, no sabe lo que es la picana a la dentadura y lo que sabías cantabas (…) Esa generación de luchadores no está en el Gobierno, el Gabinete del Presidente, el 99% no sabe qué es una dictadura militar; en el Parlamento, el 100% no sabe qué es una dictadura militar; no vivieron esas épocas. Este libro está dedicado a demostrar a estos jóvenes que están en el Palacio de Gobierno y a los parlamentarios que atacan a la Iglesia”, sostuvo.

En la contratapa del libro, el autor dedica una frase a los lectores a modo de cierre: “Mi pellejo lo conservo gracias a la Iglesia, ellos no se identificaron con el comunista o el trotskista, sino con el ser humano. ¡Qué gran conciencia de solidaridad! Mil gracias padres, y por eso salgo en defensa de la Iglesia, porque la conozco por dentro”.

La obra contiene agradecimientos, una introducción y se divide en los capítulos ¿Agua bendita o cerveza?; Los sacerdotes oblatos en las minas de Oruro y Potosí; Los golpes militares y el apoyo de los curas oblatos a la resistencia minera; La masacre de San Juan; El padre Mauricio Lefebvre y nuestra mina autogestionaria; La década de los 70, ISAL y una nueva generación; Las experiencias del colegio Juan XXIII y de la colonia Piraí.

Continúan con Banzer sigue con el poder ¿Cuál el papel de la Iglesia?; Sacerdotes en abierta lucha contra el golpe de García Meza; La Iglesia Católica en los tiempos de erradicación de la hoja de coca; Antes del cierre: tres décadas de democracia, un balance necesario, y el Epílogo.