En una entrevista concedida a Radio Solana, el investigador Augusto Ballivián Céspedes explicó el origen y significado de la llamada Cruz de Carabuco, una reliquia vinculada tanto a la tradición católica como a relatos prehispánicos del altiplano; durante la conversación explicó que esta cruz se encuentra dividida entre el templo de Carabuco, a orillas del lago Titicaca en La Paz, y la Catedral Metropolitana de Sucre, lo que refleja un proceso histórico ligado a la organización eclesiástica colonial.
El análisis presentado situó el origen del relato en tradiciones orales indígenas, en las que se menciona la llegada de un personaje identificado como Tunupa, asociado posteriormente por cronistas coloniales con figuras del cristianismo como Santo Tomás o San Bartolomé; según estas versiones, este personaje habría predicado la fe monoteísta en la región, introduciendo prácticas que entraban en tensión con las costumbres locales, lo que evidencia un proceso de reinterpretación religiosa durante la colonia.
En el plano histórico, el investigador señaló que existen al menos 18 fuentes documentales entre los siglos XVI y XVIII que hacen referencia a Carabuco y a la cruz, lo que permite establecer un puente entre mito y registro escrito; asimismo destacó que la cruz habría sido hallada tras permanecer enterrada por siglos, en un contexto de celebraciones sincréticas como el Corpus Christi, donde confluyeron elementos cristianos e indígenas.
La narrativa también incluyó elementos milagrosos atribuidos a la cruz, como su resistencia a ser destruida o su capacidad de sanar enfermedades, aspectos que fortalecieron su carácter de reliquia y objeto de devoción; estas creencias se inscriben dentro de la religiosidad popular andina, donde lo sagrado se manifiesta a través de objetos materiales y mitos extraordinarios.
Desde la perspectiva documental, Ballivián Céspedes indicó que se hallaron registros en archivos eclesiásticos de Sucre que datan de 1608, en los que se consigna el traslado de la cruz desde Carabuco y su posterior ensamblaje y ornamentación con elementos de platería; estos documentos aportan evidencia concreta sobre su presencia en la ciudad y su incorporación al patrimonio religioso colonial.
Entre los milagros que menciona Augusto Ballivián Céspedes, se desprendieron diversos hechos atribuidos a la cruz de Carabuco, los cuales reflejaron la fuerte dimensión de religiosidad popular en torno a esta reliquia:
- Se afirmó que la cruz no pudo ser destruida; intentaron quemarla sin éxito y tampoco lograron romperla con herramientas, lo que reforzó su carácter sagrado.
- Se relató que, al ser arrojada al lago Titicaca, la cruz reaparecía flotando al día siguiente, interpretado como un signo sobrenatural.
- Se señaló que permaneció enterrada durante siglos en un terreno húmedo sin deteriorarse, hecho considerado extraordinario.
- Se mencionó que pequeñas astillas de la cruz, colocadas en agua y consumidas, eran utilizadas para curar enfermedades.
- Se indicó que estas reliquias derivadas, como fragmentos de madera, eran altamente valoradas y circularon incluso fuera de la región.
- Se narró el caso de una mujer que, portando la cruz, fue protegida de un agresor cuando un rayo cayó sobre el atacante, causándole la muerte.
- Se describieron otros prodigios asociados al personaje evangelizador, como sobrevivir al fuego o influir sobre fenómenos naturales, vinculados indirectamente al poder de la cruz.
Estos relatos configuraron una tradición en la que la cruz no solo fue un objeto material, sino un símbolo activo de protección, sanación y poder espiritual dentro del imaginario religioso andino-colonial
Finalmente, el investigador subrayó que la división de la cruz respondió a decisiones del obispo Alonso Ramírez de Vergara, en el contexto de la reorganización territorial de la Iglesia, lo que consolidó su importancia tanto en Carabuco, La Paz como en Sucre; el estudio permitió comprender la cruz como un símbolo de encuentro entre culturas, donde mito, fe y hechos históricos convergieron en una misma tradición. La presentación, es una investigación que fue realizada por Augusto Ballivián Céspedes, Norberto Benjamín Torres y Edwin Claros Arispe.
Accede aquí a la entrevista: “LA HISTORIA DE LA CRUZ DE CARABUCO”, con el Dr. Augusto Ballivián Céspedes.
Fuente: Radio Solana


