Cochabamba

Obras Sociales de la Iglesia en riesgo

En Cochabamba hay más de 900 obras sociales dependientes de la Iglesia católica. Necesitan mayor apoyo del Estado para que sigan beneficiando a los más pobres.

El Hospital Andrés Cuschieri de Colcapirhua será transferido a la Alcaldía de ese municipio en los próximos días. La Municipalidad iniciará el proceso de expropiación del nosocomio, con el fin de convertirlo en un centro médico de segundo nivel, para el que necesitará unos 100 ítems.

El Hospital, fundado en 1992, depende del Arzobispado. Desde hace algún tiempo sufre una pérdida diaria de al menos 200 dólares, lo que hace inviable su continuidad a cargo de la actual administración.

El Hospital Andrés Cuschieri es un ejemplo de la difícil situación que atraviesan algunas de las obras sociales de la Iglesia católica.

El arzobispo de Cochabamba, Óscar Aparicio, calcula que un 20 por ciento de las obras sociales están en riesgo de cerrarse. En la Arquidiócesis de Cochabamba hay 817 obras de diverso tipo, principalmente unidades educativas, albergues, centros de salud y parroquias. La Prelatura de Aiquile impulsa 107 obras sociales en los rubros de educación, salud y otros. Algunos proyectos atraviesan serias dificultades financieras, pues requieren de más medios y la subvención económica es fundamental para su subsistencia.

Desde 2014, muchas obras se vieron afectadas por el segundo aguinaldo, no previsto en su presupuesto, ya que se trata de actividades que no tienen fines de lucro y que buscan el bien de los más pobres.

La Iglesia seguirá haciendo obras sociales “hasta donde alcancen las fuerzas”, promete el Arzobispo, pero “la realidad no es esperanzadora”, se lamenta.

Por ello, pide al Gobierno una mayor colaboración del Estado con ítems, con la exoneración de impuestos y de cierto tipo de obligaciones, considerando que son instituciones de ayuda. Las obras sociales a cargo de la Iglesia suplen las deficiencias del Estado que no puede atender ni llega a todos los sectores.

La pasada semana, el arzobispo de Sucre, Jesús Juárez exhortó a las autoridades de Gobierno a cumplir los convenios de financiamiento firmados con las obras de asistencia social. Los hogares de niños, niñas, adolescentes y ancianos están a cargo de la Iglesia, cuentan con la colaboración del Estado, y tienen varias carencias que deben ser atendidas sin demora.

Los responsables Pastoral de Obras de Asistencia Social (POASI) se reunieron a fines del pasado mes, en el tercer encuentro nacional en Sucre. Analizaron las exigencias jurídicas actuales, como obtener personerías jurídicas. Los proyectos de la Iglesia, entre ellos las fundaciones, tienen que adecuar sus estatutos a la Ley 351 de Otorgación de Personerías Jurídicas.

La Iglesia católica presta asistencia social a miles de personas de bajos ingresos, con el principio planteado por el papa Paulo VI que indica que “el desarrollo humano y la evangelización van de la mano”.

Las autoridades de Gobierno y la sociedad civil tienen que hacer las gestiones con el fin de evitar el cierre de los proyectos. En último caso, se tendrá que buscar salidas como la de Colcapirhua, donde el hospital continuará funcionando, pero a cargo de la Alcaldía. Lo que importa es que la población más vulnerable no quede desamparada. La labor de la Iglesia católica es loable y, de acuerdo a sus principios, mucho de lo que hacen y aportan es en silencio.

Hoy se tienen que sumar esfuerzos y trabajar en conjunto para que las obras sociales de la Iglesia prosigan en favor de los desamparados.