La Paz

Obispo de El Alto apoya a P. Sebastián Obermaier ante amenzas de expropiación

“Quiero escuchar  qué está hablando el Señor, Dios les habla de paz a su pueblo y a todos sus amigos” (Salmo 85,9)

Partiendo de esta palabra del Salmo,  la Diócesis de El Alto no puede quedar indiferente frente a los hechos  acaecidos en la Parroquia Cuerpo de Cristo de Villa Adela, con  la Fundación Cuerpo de Cristo y Canal 57, Virgen de Copacabana  esta tarde.

Estos hechos  provocan sentimientos de dolor frente a la labor que la Iglesia Católica, a través de sus sacerdotes, religiosas y religiosos,  ofrece a la ciudad de El Alto y  el rechazo que algunos dirigentes demuestran.  La Iglesia de El Alto que ha caminado con el pueblo alteño aliviando tantas necesidades, desde mucho antes de su creación como ciudad, no merece esto.

En este caso concreto expreso mi apoyo, solidaridad y reconocimiento al P. Sebastian  Obermaier  por su entrega generosa,  servicio desinteresado y dedicación abnegada  a favor de la población alteña, en especial, a los más necesitados,  a través de tan numerosas obras sociales y de evangelización como lleva adelante, a través de la Fundación Cuerpo de Cristo y durante tantos años. Todos somos conocedores de esa labor.

Vivimos en una democracia y en ella hay dos derechos fundamentales: la libertad de expresión y la propiedad privada.  Derechos irrenunciables, ya que están reconocidos en nuestra Constitución Política del Estado Plurinacional. Y, por lo tanto, no puedo aceptar la resolución de la COR del 7 de Octubre en su tercer punto, porque vulnera estos  derechos constitucionales.

Agradezco el apoyo y la solidaridad que la comunidad parroquial Cuerpo de Cristo ha expresado a su párroco el P. Obermaier, como manifestación de unidad con la Iglesia y que en todo momento haya buscado defender la justicia, manteniendo la calma y la serenidad, para evitar  cualquier enfrentamiento.

La Iglesia Católica tiene derecho a seguir trabajando en paz, por el desarrollo de El Alto, con  su labor evangelizadora y de promoción humana, fieles al mandato del Señor Jesús. Pido a los sacerdotes, religiosos, religiosas, laicos, misioneros que trabajan en esta Iglesia que no se desanimen en su trabajo generoso y desinteresado por una acción que no representa el sentir mayoritario del pueblo alteño.

Pedimos a las fuerzas del orden público que garanticen la seguridad del P. Sebastián Obermaier, de los trabajadores de Canal 57  y  de la Fundación Cuerpo de Cristo, así como sus instalaciones y la tranquilidad de la zona de Villa Adela.

A todos aquellos que se identifican como católicos  les digo que no  permitan que puedan darse acciones violentas e ilegales tan contrarias al Evangelio. Igualmente, que no se dejen manipular por intereses particulares lejanos al bien común, a la verdad y a la justicia.

Que el Señor derrame sus bendiciones sobre cada uno de los alteños y sintamos la protección de la Santísima Virgen de Copacabana  para crecer en la verdadera fraternidad.

Mons. Jesús Juarez Párraga
Obispo de la Diócesis de El Alto