Beni

Obispo auxiliar de Reyes, Waldo Rubén Barrinuevo, espera más integración entre los migrantes de su zona

Presentamos la entrevisa que Waldo Barrionuevo, obispo auxiliar del Vicariato de Reyes ofreció a Fides en la que presenta los desafíos pastorales de su iglesia particular, en la que alerta sobre el mercado de la coca y las consecuencias de las inundaciones que sufrió la zona el pasado año.

 
¿Mons. Barrionuevo, cómo se presentaría usted?
 
En primer lugar soy auxiliar, es decir, tengo la fortuna de poder aprender del titular.

La situación en el Vicariato tiene que entenderse come una zona amazónica de Bolivia. Hay comunidades indígenas, nómades y no. Comunidades de ocupación ganadera que viven desde mucho tiempo allí.

Y las hay en lugares más altos, esto presenta una situación de pluralidad.

Nuestra región, como división política es grande, abarca el departamento del Beni y no solo ese.

La zona se presenta como atracción de mucha gente que desea trabajar allí, pero al mismo tiempo como hay cosas buenas aparecen cosas menos buenas:

Hay el peligro que puedan destruir la ecología y podría aparecer el mercado de la coca.

La gente es muy cercana a la iglesia, muy confiada en el futuro como bendición de Dios.

Aunque hemos tenido algunos desastres naturales que algunos pocos ven como castigo de Dios pero la gente reacciona y vuelve a confiar completamente en Dios.
Creo que el ejemplo de las últimas inundaciones en nuestra zona es algo muy evidente.
 
¿Cuál podría ser la característica de este pueblo?
Creo que la mentalidad y la vida religiosa de la gente es algo de hacer notar. El Calendario se rige por las fiestas religiosas.
Casi toda la vida de la sociedad en esta zona toma como referencia el calendario religioso.
La segunda cosa es que la gente es solidaria, aquí puedo ilustrar con el mismo ejemplo de las inundaciones, porque se cortaron todas las comunicaciones y buscamos comunicaciones alternativas.

Esto ha despertado una solidaridad entre la gente y han podido comunicar a través de distintos medios, de este modo se nos ha hecho llegar ayuda de distintas partes de Bolivia y hasta de lugares lejanos.
Un dato curioso es la ayuda de Bolivianos residentes en el extranjero que han hecho llegar ayuda a esta gente sufriente.
 
¿Cuál es el desafío más grande?
 
El sentido de pertenencia porque antes eran sólo un grupo dividido de pueblos indígenas, después llegaron otros grupos de migrantes bolivianos y ahora un nuevo grupo de nuevos trabajadores de la zona.

Crear un sentido de pertenencia del lugar en el lugar, creo que esto es importante.

Además el hecho que la gente vive dividida en 2 departamentos políticos mientras que como Vicariato es uno solo, creo que es un desafío grande el poder trabajar para que sean una sola comunidad cristiana.