Sucre

Mi sangre, la alianza que se derrama por muchos

Hoy, 3 de junio 2021, la iglesia Católica celebra  CORPUS CHRISTI 2021  la Solemnidad del SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE de CRISTO.
Homilía de Monseñor Adolfo Bittschi, Obispo Auxiliar de Sucre reflexiona el misterios del  Corpus Christi tuvo sus orígenes en la Última Cena de Jesucristo junto a sus doce discípulos.
 Evangelio según San Marcos 14, 12-16.22-25. Gloria a ti, Señor.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Reflexión

Queridos hermanos en Cristo:
Con enorme alegría celebramos hoy la Solemnidad del CORPUS CHRISTI. Una fiesta que mueve los corazones de tantos fieles cristianos, honrando y adorando la presencia del Hijo de Dios con su Cuerpo y Sangre, su Alma y Divinidad en la Santa Hostia Consagrada. Un misterio tan sencillo y a la vez tan profundo: Dios en persona se hace tan pequeño que está presente real y vivo en un pedacito de pan y un poco de vino. La razón no logra entender este milagro. Aquí se precisa de la fe para reconocer y adorar. Nunca vamos a comprender la plenitud de Dios. Lo mismo pasa en el mejor matrimonio, los esposos llegan a un límite y no logran a conocer al fondo su pareja. Claro, que la comprensión es importante. Sin embargo, para vivir juntos lo primordial no es la razón sino el corazón, y el amarse mutuamente.
Por la fe creemos lo que dijo el Señor sobre el pan ázimo: “Esto es mi Cuerpo entregado por ustedes” y sobre el cáliz con el vino: “Este es el Cáliz de mi Sangre, Sangre de la Alianza Nueva y Eterna que será derramada por ustedes y por muchos para el perdón de los pecados”. Jesús dijo “Yo soy la verdad”, por eso no puede mentir. Confiando en la palabra del Señor, adoramos su presencia real y vivo, no simbólica. Lo que dice Jesús como Dios y hombre se hace realidad y vida no contra sino encima de nuestra experiencia. En las bodas de Caná de Galilea Jesús había transformado el agua en vino, y en la Última Cena transforma el vino en su Sangre. La Solemnidad festeja LA INSTITUCIÓN DE LA SANTA EUCARISTÍA el JUEVES Santo. Día que sigue la agonía del Señor en el Huerto de los Olivos e inicia su Pasión, no es el momento de festejar. Una vez al año celebramos con todo el corazón y con toda solemnidad esta fiesta hermosa el jueves después de la fiesta de la Santísima Trinidad.
Cuántas obras de arte se han inspirado en éste SACRAMENTO DE AMOR que no sólo hace presente su institución, sino el sacrificio de Cristo dando la máxima prueba del amor, al entregar su vida por el perdón de los pecados de todos los hombres de todo el tiempo, con su muerte en la cruz. Ante este acto de inmenso amor quedamos muy pequeños. Sin embargo, si respondemos con el máximo de nuestro amor, aunque sea pequeño, atraemos el amor y la misericordia de Dios sobre nosotros.
La fiesta de CORPUS CHRISTI incluye no solo la celebración de la EUCARISTÍA, sino como consecuencia la ADORACIÓN del SANTÍSIMO SACRAMENTO con gran solemnidad y emoción. Mejor expresan los poetas los sentimientos y el contenido del gran misterio de nuestra fe: ¡Oh, Buen Jesús!, yo creo firmemente que por mi bien estás en el altar; que das tu Cuerpo y Sangre juntamente al alma fiel en celestial manjar.- Indigno soy, confieso avergonzado de recibir la Santa Comunión. Jesús que ves mi nada y mi pecado, prepara tú mi pobre corazón.- Pequé, Señor, ingrato te he ofendido, infiel te fui. Confieso mi maldad. Contrito ya, perdón, Señor, te pido, eres mi Dios, apelo a tu bondad.- Espero en ti, piadoso Jesús mío. Oigo tu voz que dice: Ven a mí. Porque eres fiel, por eso en ti confío. Todo, Señor, espero yo de ti.- Dulce Maná y celestial comida, gozo y salud de quien te come bien, ven sin tardar, mi Dios, mi luz, mi vida, desciende a mí, hasta mi pecho ven.- ¡Oh, Buen Pastor!, amigo en todo instante, mi corazón se abrasa en santo amor. Si te olvidé, hoy juro que constante he de vivir tan sólo de tu amor.
Otro elemento de la celebración de CORPUS CHRISTI que suele hacerse – pero que por la pandemia no se puede realizar – es la PROCESIÓN con el SANTÍSIMO SACRAMENTO por las calles de la ciudad o parroquia. Eso es una demostración que Dios que tiene su casa entre nuestras casa quiere estar con nosotros en todas partes.
Como yapa: Les pido colaborar que todos tengan el máximo cuidado con la Santa Comunión, ya que es el Cuerpo Vivo y Santo de Cristo. Con la mano izquierda se hace el trono y con la derecha lo recibimos; luego nos ponemos un paso al lado y en seguida comulgamos. Por favor no llevamos al Señor “de paseo”. Corrigan las personas que no lo toman en cuenta. Cuidando que ninguna partícula caiga al suelo. Gracias.
El Papa Francisco declaró este año un AÑO SANTO en honor a SAN JOSÉ, y un AÑO SANTO de la FAMÍLIA. En este mes de junio invita a orar por la belleza del matrimonio y por los que se preparan al matrimonio con el apoyo de la comunidad cristiana: para que crezcan en el amor, con generosidad, fidelidad y paciencia. Nos unimos al pedido del Papa y regalamos a la Madre cada día un ramo de rosas al rezar en todas nuestras intenciones el SANTO ROSARIO. Oremos: “Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No desoigas la oración de tus hijos necesitados. Líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita”.
El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo!
La Bendición de Dios: del Padre,  del Hijo y del Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias.
Monseñor Adolfo Bittschi
Obispo Auxiliar de Sucre