Análisis

Javier Gómez Graterol, religioso/periodista: Los gobernantes y la Biblia

Como ya he dicho en textos anteriores, suelo escribir estos artículos los jueves, a estas alturas no se sabe aún quién ganó las elecciones en la nación más poderosa del planeta. Haya ganando quien haya ganado, si ya se sabe hoy, cuando sale publicada, es bueno que sepamos qué dice la Biblia:

Si no te gustó quién ganó: “Todo sucede para el bien de los que aman a Dios” (Rom 8,28).

– Si fue un fraude: Porque nada hay oculto, que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de ser conocido, y de salir a luz (Lucas 8,17)

– Si tienes cifradas tus esperanzas en el que ganó, o las tenías en el que perdió: ¡Maldito el hombre que confía en otro hombre, que busca su apoyo en un mortal, y que aparta su corazón de Yavé! Es como mata de cardo en la estepa; no sentirá cuando llegue la lluvia, pues echó sus raíces en lugares ardientes del desierto, en un solar despoblado. ¡Bendito el que confía en Yavé, y que en Él pone su esperanza! Se asemeja a un árbol plantado a la orilla del agua, y que alarga sus raíces hacia la corriente: no tiene miedo de que llegue el calor, su follaje se mantendrá verde; en año de sequía no se inquieta, ni deja de producir sus frutos. (Jer 17, 5-8)

– Sobre la importancia de un buen gobernante: Un sabio dirigente educa a su pueblo; el gobierno de un hombre sensato es bien ordenado. Así como es el jefe así serán los ministros; así como es el gobernador de una ciudad así serán sus habitantes. Un rey sin sabiduría es la ruina de su pueblo; una ciudad prospera gracias a la inteligencia de sus jefes. Las autoridades de un país están en las manos del Señor; él envía en el momento preciso el hombre que conviene. El éxito de quien sea está en las manos del Señor; él reviste a los jefes de su propia autoridad (Eclesiástico 10, 1-5).

– Sobre la importancia de buenos funcionarios: Sin buenos gobernantes, la nación fracasa; con muchos consejeros puede salvarse. (Prv 11,14).

– ¿Qué debemos hacer? Aplica tanto para quien gane como para quien pierda: Ante todo recomiendo que se hagan peticiones, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos, sin distinción de personas; por los reyes y todos los gobernantes, para que podamos llevar una vida tranquila y en paz, con toda piedad y dignidad. Esto es bueno y agrada a Dios, nuestro Salvador, 4 pues él quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad (1Tim 2,1-3),

No es la primera vez que hago esta cita, y cada vez que la hago resalto que es importante orar por toda persona revestida de poder en el mundo “para que podamos llevar una vida tranquila y en paz, con toda piedad y dignidad”. Haya ganado quien haya ganado para el momento en el cual se publican estas líneas. El mensaje bíblico es claro: no podemos dejar de orar por ellos (Lc 1,37). A fin de cuentas, Dios es el Señor de la Historia, y sus gobernantes obrarán según su pueblo se acerque a Dios.

Autor: Javier Gómez Graterol, religioso/periodista

Artículos relacionados:

Perón cayó cuando atacó a la Iglesia

Javier Gómez Graterol, religioso/periodista: “Cuando solo queda confiar”

Javier Gómez Graterol, religioso/periodista: En Dios, se puede

Javier Gómez Graterol, religioso/periodista: No se puede ser católico, y a la vez “progre”, “socialista” y/o “comunista”

Javier Gómez Graterol, religioso/periodista: Cuando el emocionalismo lleva al absurdo