La Paz

La Iglesia Católica y su posición acerca de la promoción de la vida frente a la propuesta de despenalización del aborto

La Iglesia católica en Bolivia se ha presentado en calidad de “Amicus Curiae” ante el tribunal Constitucional Plurinacional, respondiendo al pedido de despenalización del aborto e infanticidio y afirmando el derecho a la vida, desde su concepción hasta la muerte natural.

En el documento de referencia, la Iglesia católica establece, entre otras, las siguientes afirmaciones:
1.    No existe ningún argumento real que demuestre la inconstitucionalidad de los artículos cuestionado.  Por el contrario, tanto la normativa nacional como internacional manifiestan una clara decisión de protección a la vida, sin distinciones.

Tanto el Pacto de San José de Costa Rica como la propia Constitución Política del Estado y disposiciones en materia civil, familiar, de niñez y adolescencia, determinan claramente el derecho humano a la VIDA, que todas las personas, sin distinción, tenemos, por el solo hecho de haber sido concebidos.

2.    Se ha demostrado que las políticas de control demográfico que se impulsan en países en desarrollo como Bolivia, a través de las denominadas metas del milenio, son impuestas por políticas imperialistas que el presidente Morales ha rechazado abierta y reiteradamente. Por otro lado se ha puesto en evidencia que ninguno de los países que han despenalizado o legalizado el aborto han mejorado sus tasas de mortalidad materna tal como se pretende argumentar.

3.    Se ha expuesto con absoluta certeza que la VIDA comienza desde el momento de la concepción, tanto desde los fundamentos médico-científicos, culturales, familiares, jurídico-legales, socio-políticos, así como desde la luz de nuestra fe y no existe argumento que justifique el asesinato de un ser humano, peor aún cuando se encuentra más indefenso y no puede hacer valer sus derechos.

Con esta gestión la Iglesia Católica manifiesta su sagrada vocación de promotora de la vida en una acepción plena y responsable de este derecho.

Secretaría General
Conferencia Episcopal Boliviana

La Paz, 16 de agosto de 2013