Cochabamba

Jueves de Adoración en la Parroquia María Auxiliadora de Cochabamba

Parroquia María Auxiliadora

Es jueves, el reloj marca las 18:00 y las puertas centrales del templo, se abren de par en par. Todo está listo para iniciar nuestro encuentro personal con Jesús Sacramentado, expuesto en el altar.

Luces, velas, flores…, los jóvenes músicos ya tienen listos y preparados los cantos, al igual que las oraciones que se rezarán.

Y se inicia la celebración y, a la par la transmisión de la Adoración a través de nuestra página en Facebook.

Ningún detalle queda al azar, todo es preparado con anticipación por nuestro actual Párroco P. Milton Chumacero sdb, quien siempre nos recuerda: “Siempre todo lo mejor para Él”.
Ya son varios años que la Parroquia María Auxiliadora, motiva a la feligresía a la práctica de la Adoración.

Hace años atrás el P. Juan Carvajal sdb, animaba a los jóvenes que se preparaban para la Confirmación a venir los días miércoles y en esa hora de oración ayudarles a conocer de lo que cada uno de ellos tenía en el corazón.

P. Rafael Guevara sdb, que todos los días jueves exponía al Santísimo posterior a la misa de 7:00, en la Capilla de la Virgen de Loreto y dejaba que todo aquel que pasara camino a sus actividades, se tome unos minutos para saludarle o rezarle; motivó a un grupo de feligreses, a acompañar a Jesús en distintas horarios y a las 18:00 llevaba a cabo la bendición final.
Y después de las cuarentenas y restricciones en los horarios, debido a la pandemia que estamos viviendo, P. Milton retomó esta práctica de amor a nuestro Señor, invitando en cada celebración Eucarística a que nuestra feligresía asista con devoción.

Cuidando cada detalle y dándole cada jueves, un formato de celebración diferente, con el objetivo de que quienes nos acompañan de forma presencial o virtual, no entre en una rutina desgastante.

Y… ¿qué es adorar?, Adorar, es, pues, ponerse en presencia de Jesús para dejar que el amor crezca en nosotros.

Nosotros los católicos visitamos el Santísimo, no porque vamos a acompañar al pobre Jesús que está solo en el altar, sino porque es Él quien ha querido quedarse en medio de nosotros, no sólo como un recordatorio, sino para que siga actuando en nuestras vidas, porque desea seguir amando a la humanidad suplicante y necesitada, y porque, día tras día, quiere ofrecer su vida por la nuestra.

Es bajo esa mirada cercana y amorosa con la que somos invitados cada jueves, a unirnos al Señor, que no sólo quiere vernos de rodillas frente a Él, sino que mientras estemos ahí, quiere transformar nuestro corazón.

Adorar a Dios, además de ser una expresión de amor hacia Él, es también, nuestra búsqueda sincera por estar con Él.

Hay una gran necesidad de amor en este mundo y “la fuente de amor” está con Jesús Sacramentado.

Claudia Murillo Antequera
Responsable Comunicación