Análisis

Javier Gómez: El mejor propósito de año nuevo…

Decía el beato Santiago Alberione “…quien lee a san Pablo, quien se familiariza con él, adquiere, paulatinamente, un espíritu símil al suyo. La sola lectura de los escritos paulinos obtiene la gracia de volverse verdaderos paulinos. Quien se acerca a san Pablo, progresivamente se transforma, aprende a vivir como él, rezar como él. Quien ama a san Pablo dilata pronto su corazón, se vuelve generoso y amplio en sus miradas”.

Así como el beato Santiago Alberione, fundador de la Familia Paulina, tiene afirmaciones sobre la elevación sobrenatural de la sabiduría y el entendimiento humano para quien lee la Biblia, hay otros santos que tienen afirmaciones similares que podría citar, pero por cuestiones de espacio no haré. Lo cierto es que, leer la Bibila es uno de los mejores regalos que puedes hacerte como meta para este año entrante y esta Navidad, comprándola, si no tienes una, y leyéndola completa, (como propósito de año nuevo), si ya la tienes.

Todo cristiano debería leer la Biblia completa, desde la primera letra de la portada hasta el código de barras de la contraportada aunque sea una vez en su vida.

Además de ampliar nuestro entendimiento y sabiduría, es importante que sepas, querido lector, que la Iglesia afirma que nos trae indulgencia por nuestros pecados: De tres años a quien, “lea pasajes del libro de la Sagrada Escritura por lo menos un cuarto de hora”; “quinientos días a la persona que lea algunos versículos del Evangelio a diario, y plenaria a aquellos que lean diariamente algunos versículos de la Biblia durante un año. Plenaria a aquellas personas que durante su vida han practicado las enseñanzas que están en las Sagradas Escrituras (Enchiridion Indulgentiarum, 694).

No hay excusa para no hacerlo, en especial porque hoy en día la Escritura se nos presenta en diferentes y cómodas formas para acceder a ella. Leer las Escrituras cambia la vida, para bien, nos hace valorar lo que realmente vale la pena. Proverbios, por ejemplo, tiene 31 capítulos, y son un aprendizaje esencial sobre la prudencia. Un capítulo diario es un buen comienzo para iniciar un viaje que ha de cambiar nuestras vidas y prepararnos para la futura con las mejores disposiciones. La Biblia Latinoamérica o la Biblia de nuestro pueblo son dos excelentes versiones para comenzar a familiarizarse con ella.

Dios con nosotros

Autor: Javier Gómez Graterol, religioso / periodista

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