Análisis

Diác. Javier Gómez, SSP: La importancia de leer la Biblia y el Catecismo

Se sabe que actualmente estamos siendo trabajados mediante el uso de “ingeniería social”, en la construcción de un nuevo tipo de mentalidad. No es que tal cosa no haya sucedido anteriormente, la gran diferencia está en que actualmente existe un potencial tecnológico sin precedentes de recopilar información de cada individuo, en fracciones de segundo, y generar una grandiosa base de datos, logrando a su vez “particularizar en masa” los mensajes que han de enviarse a cada uno.

Las redes sociales y mensajes, son capaces de determinar perfiles de vulnerabilidad, personas que son más propensas a una clase de mensajes que a otros y de ahí obrar sobre ellos. Todos estamos expuestos, solo que el nivel de vulnerabilidad será proporcional al grado de solidez de personalidad.

Una de los elementos que mayor solidez y estabilidad le otorga a la persona es la fe. De acuerdo a su fe, la persona es capaz de dar respuestas a sus situaciones cotidianas, capaz de asumir riesgos, y algo muy pero muy importante: es capaz de “filtrar” cuáles mensajes son verdaderamente creíbles o no.

Si me pasan un mensaje diciendo que habrá una gran inundación porque los polos se están derritiendo, y  ahora se inundará el mundo entero. Puedo decir desde la fe que Dios prometió que no habrá un segundo Diluvio Universal, mí fe (sí, mi “absurda” fe) me enseña a no preocuparme por eso, y a descartarlo como mentira. Esto es solo por mencionar un ejemplo.

Puedo pasar el día redactando ejemplos más “serios”, “creíbles”, pero prefiero el toquecito de humor negro, para indicar que mi solidez en la fe es la que me dice si debo creer o no en alguna nueva teoría conspiranóica que surja, o si debo quedarme creyendo que soy alguien que sabe algo que los demás no y/o se niegan a creer.

La fe también me dice cómo debo orientar mi vida en cuanto a lo moral, el respeto por mí mismo, mi cuerpo “templo del Espíritu Santo”, por los demás, o si debo cosificarlo todo y usarlo con propósitos utilitaristas, egoístas y demás.

La mejor forma de tener seguridad y discernimiento es la lectura completa, sí, no hay otra forma, de la Biblia, teniendo en cuenta que “un texto, sin contexto, es un pretexto”, el Catecismo de la Iglesia Católica y su Compendio de la Doctrina Social.

Catecismo y Biblia nos enseñan a tener claro qué es la Iglesia y por qué, a pesar de tanta imperfección, sigue siendo la Institución que ningún hombre ni poder sobrenatural ha podido derrumbar y no lo hará a pesar de que ha recibido certerísimos golpes y duras caídas.

Ahora que tenemos un poco más de dominio de nuestro tiempo podemos dedicarnos a leer en aquello que nos nutre y nos ayuda a no desperdiciar nuestro valioso tiempo creyendo en vanas promesas supersticiosas ni conspiraciones que nos roben la paz del espíritu.

Autor: Diácono Javier Gómez Graterol, SSP