La Paz

HOMILÍA DE MONS. JESÚS JUÁREZ, OBISPO DE LA DIÓCESIS DE EL ALTO, 24-07-11

Querida comunidad cristiana la Palabra de Dios proclamada nos viene a todos como anillo al dedo. Miren qué generosidad del Señor para cada uno de nosotros. Esa pregunta que recibe Salomón en sueños diciéndole pídeme lo que quieras, es una pregunta vigente hoy también para cada uno de nosotros.

Eso me lo ha preguntado también a mí. Yo llevo casi 9 años pidiéndole un Obispo auxiliar para nuestra diócesis, y el Señor ha sido tan generoso que me ha enviado a dos Obispos auxiliares, a Mons. Eugenio y a Mons. Fernando. El Señor es fiel a su Palabra si nosotros somos perseverantes en la oración.

Y lo que le pedimos debe ser sobre todo un buen corazón para que convivamos como hermanos. Que el Señor nos haga sus instrumentos para la paz y la unidad, y para que su Reino siga creciendo en medio de nosotros. Este es el ejemplo que recibimos del joven rey Salomón que pide discernimiento para gobernar bien a su pueblo, y esto es lo que Dios le da, un corazón sabio y prudente.

En estos momentos yo le pido al Señor fortaleza, salud y mucha creatividad para responder como pastor de este pueblo. Para ello hay que dar un paso más, un acto de fe, tal como pide la segunda lectura. El Señor nos conoce desde siempre y nos da una tarea difícil pero posible, reflejar en nosotros la imagen de su hijo, para ello hemos sido amados y elegidos.

Permítanme contarles cómo esta Palabra se ha hecho realidad en mi vida. Saben que en 1999 volviendo de una reunión con Obispos de la frontera tuvimos un accidente, pero Dios nos cuidó y pudimos salir con bien a pesar de la gravedad del accidente. Se me ocurrió hacer una carta a los sacerdotes y buscando la lectura más apropiada encontramos “sabemos que Dios dispone todo para bien de todos los que le aman”, y así fue, estar convaleciente fue un período rico para mi vida espiritual.

El último desafío que pide el Evangelio es la radicalidad en la opción por Jesucristo. Si Jesús no es nuestro todo, no vamos por buen camino. Si hacemos la opción por Él será posible trabajar por su Reino confiados en su envío, invitando a que los bautizados vivan los valores del Reino.

Gracias por estar presentes, gracias por las llamadas telefónicas y los emails, y gracias sobre todo, a ese niñito de Nuevos Horizontes que llamó a la Radio para decir que quiere felicitar al Mons. Jesús y que Dios le dé larga vida. Pues que nos dé larga vida a todos para poder agradecer, bendecir, alabar y pedir al Señor lo que necesitamos para ser auténticos discípulos y misioneros del Evangelio de Jesús.