Oruro

En medio de muestras de fe y devoción: Innovación y cánticos caracterizaron la presentación de las diabladas

Las diabladas se caracterizaron este año por sus innovaciones y cánticos al ser parte importante y fundamental como esencia misma del Carnaval de Oruro, Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad en la majestuosa peregrinación en devoción a la Virgen del Socavón.

Estos conjuntos folklóricos, cuando la fiesta devocional se desarrollaba con normalidad, antes del trágico accidente por el desplome de una pasarela, que provocó muertos y heridos, manifestaron a su manera la fe y devoción hacia la Mamita del Socavón.

En el caso de la Gran Tradicional Auténtica Diablada Oruro, más conocida como la de los “mañazos”, entonaron un cántico especial ante la imagen de la Virgen del Socavón, presididos por el jefe de danza que baila de ángel de la institución, Jhonny López.

El cántico inicia el jefe de danza y la tropa de diablos repite el siguiente verso; “Buenos días tengáis Madre, hija del Eterno Padre, yo mucho me regocijo, madre Virgen del Socavón”.

Mientras tanto, los socios del Conjunto Tradicional Folklórico Diablada Oruro, llegaron al Santuario de la Virgen del Socavón, con alegría y devoción, danzando por ella y luciendo trajes que se caracterizan por llevar el color verde con el que se distinguen.

La Fraternidad Artística y Cultural la Diablada, se caracterizó además de su danza, por la presencia de un bloque de los “Yana Conciencia” que significa “negra conciencia”, cuya indumentaria, se caracteriza por un traje negro combinado con el color plateado.

El creador del bloque del bloque de los yana conciencia, es Jorge Vargas Luza, quien creó la figura para demostrar los pecados de las personas y sus conciencias, éste personaje representa a los hombres y mujeres que tienen la conciencia negra, explicó.

Los socios de la Diablada Ferroviaria a pesar de no innovar figuras y otro tipo de alegorías, se presentaron con sus característicos osos que llevan la gorra que representa a los trabajadores ferroviarios, pero la tragedia les jugó una mala pasada y su danza se convirtió en procesión fúnebre, pues justo cuando ellos se desplazaban por la Avenida 6 de Agosto y Cochabamba, cayó la pasarela, matando a tres músicos y otras dos personas que se encontraban en el lugar, además de varios heridos.

Por su parte, la Diablada Artística Urus, debía ofrecer una innovación en la tropa de diablos la presentación de los siete pecados, es decir cada fila se preparó con pañoletas del color que representa a cada uno de los pecados capitales que son la ira, gula, soberbia, envidia, lujuria, pereza y avaricia.