Análisis

Richard Romero: El voto de los discípulos misioneros

Bolivia está a pocos días de participar de una elección nacional para la administración del aparato estatal que viene matizada por una realidad muy compleja cargada de corrupción, fraude, Biblia y pandemia. Una realidad que tiene una herencia de decenios y que muchos llaman de crucial para el futuro del Estado. Como discípulos misioneros de Jesucristo, plenitud de Vida, tenemos la responsabilidad de emitir un voto consiente, libre e inspirado en los valores del Evangelio y en la rica doctrina social de la Iglesia.

 

El año pasado, ante el fraude electoral impulsado por el partido de gobierno, muchos discípulos misioneros católicos fuimos parte activa en la protesta nacional. Se mostró una “resistencia civil” diferente al llamado “bloqueos contundentes”: alimentos, policías, médicos y ambulancias no podían ser retenidos, la conciencia social estaba despierta. La juventud fue uno de los grandes actores de este episodio histórico en Bolivia. La resistencia también se alimentó de frecuentes grupos de oración y rezo del rosario en diferentes puntos de bloqueo del país.

 

Luego de la renuncia de Evo Morales, cuando Jeanine Añez asume la presidencia los medios de comunicación evidenciaron un hecho que despertó la atención de creyentes y no creyentes: la Biblia era levantada en lo alto del Palacio Quemado por Luis Fernando Camacho y Janine Añez. Parecía que el evento sociopolítico que estaba sufriendo el país era un tema religioso y espiritual. Usar elementos religiosos para justificar acciones y decisiones frente a un Estado tan plural fue un riego y desafío. Los obligaba a tener un fuerte testimonio de vida que sea coherente entre lo que profesaban públicamente y lo que harían de allí en adelante al gobernar.

 

Los elementos religiosos usados el año pasado como símbolo de victoria sobre la forma de hacer política del MAS no fueron los correctos. En la situación que estaba el país, su débil estructura política y evidente necesidad de sentar orden hacía prever que habría que tomar decisiones y acciones que podrían ser polémicas con el nombre y símbolos que se exhibía.

 

En su momento, la aún vigente presidencia de Jeanine, fue un alivio social que trajo certidumbre y orden democrático. Lastimosamente, su ejercicio de la autoridad en el aparato estatal trajo consigo diversas situaciones desacertadas: persecución a la oposición, lanzamiento de su candidatura presidencial, hechos de corrupción e ineficacia en gestión administrativa. Uno de sus grandes logros fue lidiar con la pandemia y con los grupos radicales del MAS, que lograron tener bastiones de confrontación en Kara Kara, Yapacani y El Alto.

 

Las opciones de voto más altas están entre tres candidatos: Luis Arce, Carlos Mesa y Luis Fernando Camacho. De los tres solo uno se ha declarado abiertamente católico, y lo manifestó con la Biblia en Palacio de Gobierno, y los otros dos son de izquierda. Arce es totalmente contrario a la estructura y opinión de la Iglesia católica, como lo han ido demostrado decididamente los gobiernos del MAS en estos 14 años de gobierno. También los valores del Evangelio, que inspiraron sus primeros gobiernos, fueron desapareciendo en el ejercicio autoritario, corrupto y centralista del poder. Mesa tiene antecedentes profundos de buena relación con la estructura eclesial católica y se inspira en muchos valores sociales del cristianismo.

 

Estando, así las cosas, la disyuntiva para un católico comprometido estarían entre Camacho y Mesa. ¿La afinidad religiosa es un elemento suficiente para elegir al representante del pueblo boliviano en el contexto actual?

 

Desde que postuló Camacho fue la opción predilecta de varios hermanos católicos en Santa Cruz. Es imposible negar el aporte que tuvo este candidato para la salida del masismo del poder, pero que también ha empañado su candidatura al exponer públicamente las conversaciones con su amigo Pumari. Los frecuentes choques públicos con quien levantó la Biblia, Jeanine, no fueron menos. Mostró una falta total de humildad y unidad al no valorar la renuncia de esta última y usó la ocasión para alzarse victorioso sobre una aparente enemiga. ¿Qué valores cristianos ha mostrado el candidato desde que levantó la Biblia en palacio de Gobierno? ¿Es alguien que inspira su plan de gobierno desde los principios de la enseñanza social de la Iglesia que tanto subraya papa Francisco?: el bien común de toda la población, la solidaridad entre los más favorecidos hacia los excluidos y desechados del sistema, el destino universal de los bienes sobre que impulsa una opción preferencial por los pobres.

 

Mesa es el candidato del cual varios hermanos católicos no quieren hablar porque se estacan en su aparente línea progresista maquillada. Si bien es cierta esa afinidad también es real que siempre ha mostrado ser una persona muy cuerda, abierta a oír y con buena relación con los obispos de Bolivia. Hay varias críticas y observaciones a si será un gobierno fuerte o terminará cediendo ante caprichos de los grupos afines al MAS. Algunos católicos dudan de sus posturas que no lo hacen un cristiano ideal, pero hasta ahora no ha mostrado un mal testimonio de vida ni de política. También es cierto que su alianza con varios grupos contrarios a las bases católicas son un problema que en algún momento van a aflorar, pero tal vez el mismo choque sucedería si saldría elegido uno de los candidatos que se identifique con los católicos o evangélicos.

 

Existen católicos que prefieren el voto nulo o en blanco, me queda la duda de si Jesús en su tiempo habría hecho esa elección. Tal vez habría optado por el bien mayor. Es importante respetar la decisión de cada persona, pero los discípulos misioneros no podemos excluirnos de este proceso democrático que definirá nuestras vidas y las de los nuestros. Estamos en el mundo sin ser del mundo, por ello no busquemos ideales mesiánicos que no encajan con la realidad actual.

 

Recordemos la invitación del Papa Francisco a un grupo de laicos, que los instó a hacer política y a ensuciarse las manos “por el bien común”, pero también allí aclaró que fundar un partido católico “no sirve”. El reto que tenemos en estas elecciones esta en elegir a un partido que se manifiesta contrario a la Iglesia, otro que sabe dialogar con ella y finalmente uno que dice ser de ella sin mostrar los valores suficientes.

 

Richard Romero S.

Comunicador Social y ex presidente del Consejo Boliviano de Laicos

 

(Las opiniones vertidas en el presente artículo no representan la línea editorial de INFODECOM)