Análisis

El rey Sol en Bolivia

El presidente Evo acaba de disponer que los ministros de Estado y toda la tracalada de empleados públicos del país deben trabajar para él y su campaña electoral la mitad de su jornada laboral y para el Estado la otra mitad.

Macacha, nacida en Quillacollo, conoce la historia de Francia y me dijo en quechua y después en español: “Me parece, compadrituy, que a nuestro presidente algún llunku le ha dicho que tiene parecido con el Rey Sol y que debería decirnos de una vez que Evo es el Estado, al menos en un 50 por ciento, y que los del Estado son sus empleados propios”.

Me pareció que la cholita cochabambina discurría razonablemente y cuando me aprestaba a decírselo apareció un chaski de El Alto, un veloz mensajero para hacerle entrega de la invitación dirigida a la Señorita Margarita viuda de Racacha y a su relacionador público, don Paulino Huanca (Paulovich).

Ella abrió nerviosamente el sobre y leyendo el mensaje dijo: “El presidente de la Federación de Brujos Andinos, señor Emeterio Choquehuanca, saluda atentamente  la señorita Macacha y a su compadre rogándoles asistir a la fiesta que se realizará el domingo a las 22:00 en los salones del Naiclú Malena, iniciando la campaña “Evo for ever and ever”. Agradezco su colaboración económica, allí nos vemos”.

Cuidando los caudales de mi comadre, dije a mi pariente espiritual: “Nos quieren sacar plata para la campaña del Evo y no debe usted, comadrita, hacerse ‘fumar’ de esa manera porque yo sé que él tiene su plata, porque ahorra todos los meses y cuando algo le falta le pide a su ministro de Economía y Finanzas, un tal Luis Arce Catacora”.

Mis palabras no surtieron ningún efecto en las orejas de la cholita pues me dijo: “Yo seré quien decida si doy o no doy mi plata al Evito y no usted, compadrituy, que es un periodista regular que sabe de prosodia y ortografía, pero anda calculando cuánta plata llevo en mi bolso y me debe mucho dinero”.

Como no me gusta hablar de dinero con las mujeres y menos si ella es mi pariente espiritual, alcé los hombros y le dije con la hombría que me caracteriza: “Usted verá comadrita querida lo que hace con su plata, a la cual yo cuido como si fuera la mía”.

Y así llegamos a la fiesta que ofrecían los yatiriris con motivo de la campaña “Evo for ever and ever” con sus allegados y llunkus que sólo trabajarán por él 50 por ciento de su tiempo. El resultado de las elecciones de octubre nos dirá si ellos trabajaron con mayor amistad que la señora Margarita vda. de Racacha y su fiel consejero, el periodista Paulino Huanca, de profesión periodista y consejero espiritual de viudas ricas.