Análisis

El Buen Pastor da la vida por las ovejas

En la parroquia María Auxiliadora de la ciudad de Santa Cruz – Bolivia, fue ordenado Sacerdote el salesiano Oswaldo Javier León Herrera, de la Inspectoría salesiana Nuestra Señora de Copacabana, con el lema: “Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas (Jn 10, 11)”. Mons. Sergio Gualberti, Obispo de la Arquidiócesis de Santa Cruz fue el encargado de conferir la imposición de manos y oración Consecratoria, el 17 de agosto del año en curso.

En la ceremonia estuvieron presentes el Inspector de los salesianos en Bolivia, P. Javier Ortiz, salesianos de las diferentes comunidades, familiares, amigos y por supuesto muchos jóvenes.

Recuerdo cuando era niño asistía a una iglesia de invitaba merienda y para recogerla había que memorizar una cita bíblica y ese sábado tocaba la del Buen Pastor: “ Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas (Jn. 10: 11, nos hacían repetir y nunca lo olvide.

Estudié en el colegio Don Bosco – Central de la ciudad de Santa Cruz y me sentía bien estando ahí, participe del oratorio, la catequesis y del grupo juvenil “Jornadas de vida cristiana” que me ayudaron a profundizar mi fe.

He ido construyendo mi camino en 12 años de formación por las casas salesianas y en la vida activa. Estoy muy contento por ello ya que he sido bendecido por Dios que me ha ido acompañando, levantado en las dificultades. Hasta ahora sigo aferrado a esta experiencia de haber tenido un “Buen Pastor” y ahora quiero ser buen pastor para los demás.

Queridos jóvenes, todos tenemos distintas cualidades y eso podemos ponerlo al servicio de los demás. No hay que tener miedo de sentirse feliz al seguir la vida religiosa, es importante darse la oportunidad de conocer y tener una experiencia y sino pues hay que ser un buen laico comprometido.
Gracias a mis papas por el apoyo brindado, a la congregación salesiana y a todas las personas que han puesto su granito de arena con la oración.

Un regalo muy grande también fue que después de la celebración en el momento del compartir, P. Narciso me presento a un joven que el próximo año está decidido a venirse a la casa de formación a ser su experiencia de aspirantado para coadjutor. Esto es una gran alegría y creo que es fruto de todo el trabajo y la oración que siempre puso en sus intenciones el Hno. Luis Carol. La noticia ha sido para toda la Inspectoría al evidenciarse que aún hay jóvenes que se motivan a entrar en este camino y a seguir los pasos de Don Bosco. Para nosotros es motivo de profunda alegría de fe y de dar gracias a Dios porque esta misión continúa en mano de los jóvenes.