Tarija

Dificultades y descuidos en Chaguaya

Mientras la fe y la devoción han colmado el santuario de la Virgen de Chaguaya, al parecer varios “diablos” anduvieron sueltos en torno a la celebración. Desde estafas en la venta de terrenos eclesiales hasta sorpresivas faltas de rendiciones de cuentas han afectado a comunarios y religiosos.

El caso es que en el año 1948, el obispo de ese entonces compró el terreno para la ampliación y construcción del santuario (donde actualmente se encuentra el templo de piedra), pero después, con el transcurso de los años vino otra autoridad eclesial, y los ex propietarios volvieron a vender el mismo terreno.

Estos acontecimientos generaron una serie de disputas, que posteriormente derivaron en una ruptura, conflictos y alejamiento entre la comunidad y la familia, porque en su momento la transacción fue de conocimiento de la Alcaldía y de los propios comunarios.

Pero a medida que transcurrieron los años, el altercado se redujo, empezaron las conciliaciones y los familiares decidieron colaborar e incluso cedieron parte de sus terrenos, para compensar lo sucedido anteriormente. Esto permitió hacer la ampliación y mejoras en el santuario, además de armonizar las relaciones sociales en Chaguaya.
Pero hubo más escándalos en torno a la celebración que atrae a miles de peregrinos de Tarija, Bolivia e incluso el exterior. Recurrentemente se suma el desconocimiento de lo que se hace con el dinero que han recaudado los diferentes responsables de la Alcaldía durante las fechas festivas. En los últimos cinco años la comunidad conformó un comité organizador para esta festividad, para lo cual, en esa gestión pidieron al entonces alcalde de Padcaya, José Gutiérrez, que el dinero que se generase a través de estas actividades vuelva en proyectos.

Según la corregidora, Bertha Bautista, el pacto fue que la Alcaldía iba crear un fondo a favor de esta comunidad, y que ellos podían disponer de éste dinero en obras que ellos consideren de necesidad. Pero, sorpresivamente, este año cuando los comunarios quisieron disponer de los recursos, les informaron que ya no había fondos en la Alcaldía.

“El anterior Alcalde se comprometió a depositar la plata a favor de la comunidad, para cuando se reúna una buena cantidad de dinero se utilice en proyectos-Dijo Bautista-, pero ahora cuando se quiso hacer el movimiento de la plata, resulta que no hay ese dinero, yo no sé qué se hizo la plata, ha desaparecido”.

No se ha calculado oficialmente la cantidad de dinero que se recauda, sin embargo, basta estimar algunos rubros para advertir el movimiento económico. Por ejemplo, uno de los ingresos constituye el peaje de un boliviano que cobra el municipio, por vehículo. Según el comité organizador, mínimamente ingresan unos mil vehículos en un día de fin de semana, es decir mil bolivianos diarios. Si se multiplica esa suma y se le añade el periodo de festividad bien podría superar los 200 mil bolivianos, sólo por parqueos. A ello se añaden ingresos por la venta de puestos de comercialización, y rubros similares.

Empero, a dos meses de ejercer el cargo de alcalde de Padcaya, Roger Farfán, aún no conoce cuánto logra recaudar su institución durante la festividad, pero aseguró que el ente edil destina todos los años alrededor de 100 mil bolivianos para esa actividad.

Por otro lado, en el año 2014 la Asamblea Legislativa Departamental de Tarija (ALDT) también quiso apoyar a esta festividad, en agosto de ese año aprobó la Ley Nº 115 “Apoyo a la Festividad de la Virgen de Chaguaya”, la cual, permite la transferencia de 500 mil bolivianos, provenientes de las regalías departamentales.

Incluso, para ese entonces los asambleístas comentaron que fue la única ley que no les tomó “mucho” tiempo para su aprobación, porque todos estaban de acuerdo. Pero a menos de una semana de que empiece la festividad, la ley no se cumple, no se trasfirió ni un centavo para la celebración de Chaguaya.

Un calvario “privado”
Otra extraña particularidad de la festividad constituye el Calvario de Chaguaya. No pertenece ni a la Alcaldía, ni a la comunidad, ni al santuario, este predio es administrado por una familia particular, ya que este lugar fue construido por el propietario como un acto de fe, y esto fue destacado por las autoridades eclesiales.
Empero, al ser de propiedad privada no se pueden realizar mejoras. Peor aún, con el tiempo este sitio se ha convertido en foco de inicio del consumo de bebidas alcohólicas porque se realizan las célebres “ch´allas”. Sin embargo, por ser propiedad particular la Policía y el municipio no pueden de oficio entrar a realizar los controles necesarios.

Por esa razón, la Iglesia demanda hace años que la familia transfiera la administración de los predios a ellos, o bien al municipio o en todo caso a la comunidad.

Olvido
Autoridades de la comunidad de Chaguaya aseguran que después de que pasa la festividad el lugar es olvidado. Muestra clara de ello es que durante décadas no se resolvieron los principales problemas de este lugar, como son los servicios básicos.

A la fecha, esta localidad carece de agua potable. Lo que se hizo como paliativo es captar agua de una vertiente cercana a la comunidad, y una conexión de cañería para que llegue a las casas. El año pasado se instaló una bomba en el río, para solucionar provisionalmente la escasez, pero cortes intempestivos aún preocupan a los habitantes.

El País eN evidenció esta situación, en la visita a esta comunidad, se pudo ver a decenas de personas transitar con baldes de agua, incluso un camión se dirigió al río para llenar un turril de agua.

Otro de los problemas es la conexión del alcantarillado, pues, el construido hace 20 años colapsa durante la festividad, debido a las miles de personas que llegan. Según Bautista, desde hace años, los comunarios quieren una nueva red de este servicio, pero este pedido no es atendido. Para salir del apuro, la Alcaldía construyó una cámara de emergencia, además hizo una limpieza general del alcantarillado.

No sólo eso, la basura también suma puntos en contra. A menos de diez días de que inicie la festividad, los residuos son lo primero que destaca en la comunidad. Cientos de bolsas de nylon, botellas y pañales se hallan dispersas al costado de las calles. La cantidad de basura a la distancia hasta hace pensar la llegada adelantada de la primavera: se esparció de tal manera que los colores se asemejan a los de abundantes y poco vistosas flores.

La carencia de basureros es evidente, sólo hay contenedores en cercanía del santuario y de la escuela de esa localidad, pero no todos sirven, algunos están rotos. Los letreros que dicen “prohibido botar basura”, se deterioraron y quedaron semi destruidos en medio de los arbustos, lo cual hace difícil visibilizar lo que dice en ellos.

Según el alcalde de Padcaya, Roger Farfán, el carro basurero recoge los residuos dos veces a la semana, pero los pobladores lo desmintieron y señalaron que esa labor se realiza sólo dos veces al mes. De todas maneras la autoridad edil dijo ser consciente de que no se debe escatimar esfuerzos para dar solución a este tema. Por su parte, el presidente del comité organizador de la Festividad de la Virgen de Chaguaya, Jaime Vergara, señaló que se organizó una campaña de limpieza para mostrar una “mejor” imagen.

Recaudación de la Iglesia
Para el párroco del santuario de Chaguaya, Simón Días, existe “bastante” especulación sobre lo que recauda la Iglesia por esta festividad, por lo que él considera necesario aclarar a la población sobre el manejo de estos recursos.

En ese sentido explicó que cada año la festividad crece, y por ende las necesidades también. Por lo cual, aseveró que los fines de semana se necesita alrededor de 50 personas por día, entre laicos, religiosos y sacerdotes para que apoyen esta actividad, y que parte del dinero se destina para atender gastos de alimentación y otras necesidades. A esto se suma los sueldos que se debe cancelar a la gente que trabaja ahí.

Por otro lado, cada año se destinan 150 mil bolivianos para el mantenimiento y equipamiento del santuario, y en este año la inversión se centró en la parte interna de este lugar. Según Días, éste aspecto fue descuidado “durante” muchos años, “ahora se está convirtiendo en centro espiritual, se aumentaron piezas adentro, y tenemos un albergue para los peregrinos, además de las refacciones a la infraestructura antigua”.

En la parte exterior se cambió la cubierta del templo porque entraba agua, se reconstruyó la torre de la iglesia, la cual tenía un vaciado de cemento “antiguo”.
Para este año la Iglesia prevé ampliar el atrio del santuario, y también construir la capilla de velas, donde era antiguamente, pero sin afectar patrimonio.

En cuanto a lo que dejan los peregrinos como limosna, el sacerdote señaló que se lo destina a la ayuda social, es decir, para los comedores y albergues. Señaló que este año se apoyó a la fundación Down. El saldo de esta recaudación va para el Obispado, porque la diócesis de Tarija no tiene otro ingreso, por lo cual el santuario se convirtió en el sostenimiento de esta institución. Días aclaró que el dinero no es administrado por un solo sacerdote, sino por un equipo de la diócesis de Tarija.
Y a pocos días de que miles de peregrinos reafirmen su fe a la Virgen de Chaguaya, la mística persiste y hasta se incrementa, sin embargo, las demandas de que los malos hábitos mundanos no se multipliquen también. Sin cuentas oficiales claras ni mejoras urbanas, ni servicios eficientes, más de uno siente en Chaguaya el sabor a una acumulada “gran estafa”, y la frase se repite frecuentemente.

Alcalde: la urbanización permitirá el desarrollo

El alcalde de Padcaya, Roger Farfán, señaló que urbanizar Chaguya permitirá atender todas sus necesidades, para finalmente cumplir con el objetivo que es convertirla en lugar turístico.

“Sabemos que es una actividad netamente religiosa, pero también se tiene que generar las condiciones para que sea turística, porque se tienen vista de peregrinos de otros departamentos y de otros países”, comentó.

Esta autoridad señaló que mediante una ley municipal ya se consideró a Chaguaya como zona urbana, y esto permitirá tener “mayor” obligación para el crecimiento de esta localidad.

Además, el burgomaestre mencionó que su intención es que los recursos que se genera a través de esta actividad, se queden en la comunidad, pero el mecanismo legal no lo permite, porque es una actividad que realiza por la Alcaldía y por lo tanto las recaudaciones tienen que ingresar a esta institución.

En ese sentido, Farfán señaló que la idea es que los comunarios sean los protagonistas de esta actividad, para que en el futuro ellos sean los organizadores de esa festividad.

Entre tanto, el presidente del comité organizador de la Festividad de la Virgen de Chaguaya, Jaime Vergara, mencionó que lo primordial es solucionar el tema agua, y que este aspecto se coordinó con la Alcaldía.

Él indicó que ya tienen un estudio hecho sobre este tema, en el cual se quiere que se realice la toma de agua desde el río de Cañas, y por ahora falta gestionar recursos.
Por otro lado, otra de las demandas es la construcción de un mercado, de manera que se pueda comercializar los alimentos y demás productos higiénicamente. Asimismo quieren la construcción de un tinglado para los peregrinos.