Santa Cruz

Un religioso dedicado a promover los valores

El padre Ricardo impulsa programas de ayuda a la familia desde hace 25 años

Impulsor incansable de los programas Escoge, Eje y Ene, que inculcan y promueven los valores humanos y espirituales; hombre comprometido con su comunidad y sobre todo con la familia. Así describen quienes conocen al padre Ricardo Campos (75) y su obra al servicio de los demás.

Nació en El Villar, un pequeño pueblo de Chuquisaca, y lleva 45 años en el sacerdocio. Estuvo en Italia, España y otros países, luego retornó a Bolivia, donde ha enfocado su misión en la parte humana y espiritual.

Hace 25 años, desde la ciudad de La Paz, lanzó el programa Escoge y luego vinieron los programas Encuentro con Jóvenes en el Espíritu (EJE) y Encuentro con Niños en el Espíritu (ENE), que ayudan al ser humano a encontrarse consigo mismo, con los demás y con Dios, sea cual sea la religión que este profese, afirma el sacerdote, mientras cuenta que hace siete años tuvo que dejar la ciudad de La Paz para establecerse en Santa Cruz. “Salté de la altura a la ‘bajura’”, dice en medio de risas, al aclarar que le gusta vivir en las dos regiones porque es un ‘boliviano de pura cepa’.  Vivió en Montero y desde hace ocho meses es guía de la primaria del colegio Don Bosco, zona sur.

Los programas
El padre Ricardo se emociona cuando habla del alcance de los programas que impulsa. “El Escoge da la opción a que la persona elija entre llevar una vida plena y otra, vacía. Propone que frente al individualismo se cultive el valor de la pertenencia; pertenecer más a la pareja, al grupo, a la comunidad o la Iglesia hace que se viva con mayor plenitud”, dice desde su mirada de sacerdote.

Agrega que el EJE (Encuentro con Jóvenes en el Espíritu) también lleva al encuentro de adolescentes y jóvenes consigo mismos. Mediante retiros participativos se trabaja en elevar la autoestima de los jóvenes y promover los valores. Se abordan temáticas que involucran a los jóvenes, como la sexualidad, todo desde una mirada basada en los principios religiosos, asegura.

Mientras tanto, el ENE está dirigido a los hijos y padres de familia.
El objetivo es la integración framiliar frente a todas las ‘amenazas’ que están disgregando un núcleo de toda sociedad, agrega el sacerdote. “Enseñamos que una vez por semana la familia descarte sus compromisos, se desconecte de la radio, la TV y de los equipos electrónicos para dedicar al menos una hora a encontrarse en familia”, dice