Cochabamba

Testimonio vocacional del P. Miguel Ángel Aimar, SDB (Segunda parte)

Miguel Ángel Aimar sdb

P. Miguel Ángel Aimar nació el 27 de junio en la población de “Busca” de la provincia de Cúneo – Italia desde donde podía apreciar los Prealpes y los Alpes. Se ordenó sacerdote el 28 de junio de 1975 en Italia y lleva 46 años de vida sacerdotal. Actualmente es parte de la comunidad de Kami – Cochabamba lugar donde llegó hace 44 años como misionero salesiano y desde ese entonces ha dedicado su vida al servicio de la población de Kami.

En esta publicación conoceremos la parte de su vida en la que una vez ordenado sacerdote decide venir a Bolivia para dedicar su vida al servicio de los bolivianos y en especial de los “kameños”. Él narra su historia de la siguiente manera:

Aún en Italia el P. Elio Di Lenarda sdb y yo pasamos cuatro semanas de formación interesantísima entre las que estuvieron las materias de antropología, liturgia, vida comunitaria y otros más porque había exposición de tema en la mañana y después teníamos trabajo en grupos. La mayoría de los asistentes tenía de cinco a veinte años de experiencia misionera en los países de Argentina, Brasil, Colombia, África y Asia y por ello fue muy importante oír sus testimonios.

En determinado momento tuve que regresar a mi pueblo para celebrar la boda de mi hermana menor y coincidentemente también fue el día en que se ordenaba mi amigo, el P. Serafino Chiesa sdb, así que no pude acompañarlo. Fue muy triste no poder estar en su ordenación ya que él en la mía me había ayudado en casi todos los detalles.

Un 27 de abril de 1977 el padre Inspector me llama y me dice que ya es tiempo de viajar a Bolivia. Mi papá, tal vez por ser argentino y tener un hermano sacerdote, nunca dijo una palabra en contra de mi decisión de ser misionero. Pero con mamá fue un poco más difícil, nunca me dijo que no me vaya pero verme alejar fue afectivamente muy triste para ella ya que siempre fuimos una familia numerosa y unida. En 1960, mis dos hermanas mayores que una era la tercera (25 años) y otra la sexta (21 años) decidieron ser religiosas y ello también fue otro momento difícil para la familia al separarse otros dos miembros. Fueron cosas que pasan dentro de todas las familias como cuando alguien se casa, se marcha de casa o se va al exterior.

En septiembre nos informan que no viajaremos a Bolivia ya que había ciertas dificultades con la comunidad de Escoma – La Paz pero luego de un tiempo de incertidumbre nos indicaron que nuestro nuevo destino sería la comunidad de Kami – Cochabamba.

En la casa de María Auxiliadora de Valdoco, el Rector Mayor nos entregó los crucifijos misioneros a P. Francisco Borello sdb, P. Elio Di Lenarda sdb y mi persona y con ello partimos a Bolivia un 16 de noviembre de 1977.

Luego de una breve escala en Brasil para visitar a un hermano mío llegamos a la ciudad de Santa Cruz el 20 de noviembre donde fuimos recibidos por el Hno. Aldo Rosso sdb y el P. Luciano Voltán sdb en la comunidad de Don Bosco Central. Al día siguiente el Hno. Severino Sbardellotto sdb, nos llevo a la comunidad de San Carlos donde había presencia de la Inspectoría de Venecia – Italia que también había tenido un “Hermanamiento” con los Salesianos de Bolivia. Con ellos tuvimos una breve introducción sobre la realidad boliviana y aprovechamos para aclimatarnos.

Luego viajamos a Cochabamba, a la casa de retiros Don Bosco – Fátima donde fuimos recibidos por el P. Carlos Longo sdb y el P. Lino Ferrari sdb quienes serían nuestros tutores de formación y gramática española por dos semanas. Luego de este tiempo llegamos a la comunidad de Kami un 6 de diciembre de 1977 a hrs. 8:00, después de cuatro duras horas de viaje en la parte trasera de la camioneta.

Mientras tanto en la comunidad de Kami estaban las religiosas de “Jesús María” quienes afirmaron que hace un año y medio rezaban a la virgen María Auxiliadora para que llegaran tres sacerdotes salesianos santos ya que hacía dos años que no tenían sacerdotes fijos en la zona y tenían que pedir favor a alguno para que viniese cada 15 días desde Oruro, Cochabamba o Independencia; mayormente Jesuitas. Al conocerlas les dije que les faltaba rezar un poco más ya que llegaron los sacerdotes pero que faltaban los santos. Ellas estuvieron pendientes de nuestra llegada, nos guiaron para conocer todos los alrededores. Visitamos la mina y con ello ya teníamos una primera visión de la situación de Kami y campamentos mineros.

También junto a las Hermanas fuimos a visitar la vecina comunidad Parroquial de Independencia donde desde años trabajaban pastoralmente, bien inculturados, los Padres y Hermanas de Alemania. Actualmente esa zona parroquial también ha sido asumida por los salesianos de Bolivia.

El 9 de diciembre, en una de las flotas mineras partimos a la ciudad de La Paz junto con P. Carlos Longo sdb para regularizar nuestra documentación de estadía ya que solo me registraron por 30 días de permanencia en Bolivia (por tener barba) los demás tuvieron 90 días. Una anécdota del camino fue que una llanta se pinchó y P. Longo bajó del bus para orquestar todo el procedimiento que ello implicaba. Gracias a los contactos de los hermanos de las comunidades salesianas los trámites no demoraron demasiado y logré mi extensión de estadía.

La noche de navidad de 1977 fui a la ciudad de El Alto donde estaba el P. Pascual Cerchi sdb. Llegué cuando él tenía que ir a celebrar misa, me dio una bolsita con las cosas litúrgicas y mostrándome una carpa que estaba en una plazita me dijo: “Tú celebras la misa allí”. A hrs. 19:00 me encontré con un grupo de personas y algunos chicos que estaban a la espera. En esa carpa no había ni una mesita, ni una silla. En la liturgia de la eucaristía el altar fueron las manos de los chicos que estaban ahí. Esta primera experiencia la recordaré siempre ya que ha sido muy significativa para mi vida sacerdotal. Tuve la misa exactamente cuando en Italia era la medianoche de Navidad.

Otra anécdota que tuve fue cuando fuimos junto a la superiora de las Madres de la Congregación de Jesús María hasta la ciudad de La Paz a recoger a una religiosa que llegaba de España. Allí nos encontramos con P. Francisco Borello sdb con quién fuimos al mercado a comprar algunas frutas, allí él compró unas manzanas y las devolvió en seguida al saber cuanto costaba, luego preguntó el precio de los plátanos y con lo que costaba una manzana compró seis plátanos. Por meses y meses solo comimos plátano. En Italia la manzana es una de las frutas más accesibles y aquí nos tocó verla como una fruta muy cara.

En la comunidad de Kami iniciamos teniendo solo una casita con tres habitaciones, un baño que tenía un paño de puerta y con tiempo le pusimos su puerta. Una de nuestras primeras tareas fue realizar mejoras al lugar donde viviríamos todo este tiempo.

El 8 de enero el Mons. Armando Gutiérrez, Arzobispo de Cochabamba, nos visitó y posesionó como párroco y ayudantes de la parroquia San José obrero de Kami.