Sucre

Sucre. Ministros del Altar desde 1985 renuevan su servicio

Los ministros del altar desde la generación de 1985 al 2020 de la parroquia San Francisco de Asís, vienen realizando el triduo en honor San Andrés patrono de los grupos de monaguillos de la parroquia, que será celebrado el 30 de noviembre.

Este año de manera especial se realizó el encuentro de generaciones MINISTRANT, SAN ANDRES, MILSA Y LIBISA, desde los fundadores, hasta los actuales servidores del altar. El triduo dio inicio el día viernes con la presencia de ministros de los años 1985 al 1995; el sábado 28 de noviembre con la generación 1995 al 2005 y domingo con la generación actual. El 30 de noviembre todos se darán cita para celebrar a su santo patrono San Andrés en una eucaristía emotiva y especial para la parroquia.

Primer día del triduo a San Andrés – Generación fundadora 1985 al 1995

La generación más antigua fundadora de los grupos de ministros del altar en la parroquia de San Francisco, revivieron los momentos de entrega y servicio, se consagraron una vez más y recibieron su túnica, cíngulo y cruz revistiéndose del compromiso de llevar la blanca vestidura hasta que el espíritu de servicio les permita.

Segundo día del triduo a San Andrés – Generación 1995 al 2005.

La segunda generación comprendida entre 1995 al 2005, reencontró su vocación de servicio, las dos columnas de ministros se encaminó al altar con la misma emoción de la primera vez y en un acto emotivo donde quebraron en lágrimas, recibiendo sus túnicas, cíngulo y cruz, y se entregaron en renovación al servicio.

No todos pudieron estar, muchos por temas laborales no fueron parte de este momento mágico, sin embargo en la festividad de su santo patrono, el altar de la parroquia volverá a iluminarse no solo con el reflejo de blancas túnicas, con el reflejo de vidas extraordinarias que le vuelven a decir, aquí estoy señor.

Por los que no están

En el camino perdimos a muchos, y esta generación recordó con cariño a su compañero de servicio Jorge Luis Ramos Barriga quien muy joven dejo esta vida, pero no el servicio al señor, él recibió la túnica blanca y perpetua, como digno servidor del altar de Dios, fue vestido de blanco y empuñando el rosario y al cuello la Tau fue enterrado con su blanca vestimenta, según recuerdan sus amigos, él estuvo presente desde el cielo y en una imagen, presente a los pies de San Andrés.

Volvieron para quedarse y seguir sirviendo, Felicidades!

Fuente: Iglesia Viva