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SOR TERESITA, RECORD MUNDIAL DE CLAUSURA

¿Feliz, cómo no voy a ser feliz? ¿Quién puede estar aquí 84 años sin ser feliz? ¡ Matas al que sea ! />
El monte sobre Buenafuente   El monte sobre Buenafuente 0184 de sus 103 años de edad son los que lleva Sor Teresita en el Convento de Buenafuente del Sistal, en Guadalajara. Eso la convierte en la monja que más tiempo lleva en clausura en el mundo. Y eso que Valeria, de nombre civil, cuenta que, en plena juventud, ya sabía que no le gustaban las monjas y que tuvo mucho miedo. Tuvo que pedirle a la patrona de Vitoria, la Vírgen Blanca, que le diera vocación.

Una clausura que romperá con motivo de la próxima visita del Papa Benedicto XVI a España para celebrar, este agosto, la Jornada Mundial de la Juventud. Ironías del destino.

Si la clausura de Sor Teresita es récord mundial no puede, evidentemente, presumir de juventud. Pero la ocasión lo merece. En septiembre cumplirá 104 años, según su partida de nacimiento. Pero, además, el día en que Sor Teresita entró en el convento de clausura alcarreño nacía en Marktl am Inn, en Baviera, Joseph Aloysius Ratzinger.

Vivía feliz en su casa de Foronda (Álava), donde nació, en una familia de labradores de siete hermanos, hasta que a los 19 años ingresó en el Convento de Buenafuente del Sistal, de dónde no se ha movido en todos estos años, con la excepción de los de la Guerra Civil española.

Fue por decisión paterna. “Mi padre, viendo la vida que llevábamos en el campo, ¡y pensando que las monjas no trabajaban! nos decía a mi hermana y a mí si no queríamos ser monjas… Y yo, por contentar a mí padre…”. Fue así como recurrió también a la Vírgen Blanca.

Igual de feliz que Sor Teresita se ha sentido en todos estos años de encierro. “¿Feliz, cómo no voy a ser feliz? ¿Quién puede estar aquí 84 años sin ser feliz? ¡ Matas al que sea !”, razona la religiosa de la orden del Císter que durante 20 años ha dirigido esta comunidad.

Sor Teresita, se confiesa junto con otras nueve monjas de clausura en el libro ‘¿Qué hace una chica cómo tú en un sitio cómo éste?’ inspirándose su autor, el periodista Jesús García, sólo en el título de la tatareada canción de los Burning, para contar “la riqueza interior y la felicidad que supone la vida contemplativa.

“Entre ellos se arreglaron para que no me acobardara”, dice esta centenaria monja cisterciense refiriéndose al Señor y a Santa Teresita cuando el miedo la invadía al traspasar el umbral del monasterio de Guadalajara. “Yo venía ‘zote’, no sabía nada de monjas”, recuerda.

Convencida de que no se puede vivir aburrida en el convento, el año pasado por estas fechas, esta forofa del alavés “gritaba gol y me alegraba” durante la Final de la Copa del Mundo. “O eres feliz o nada”, dice que con el aburrimiento “se termina mal” y da su secreto de la felicidad: “Cada uno es feliz en su profesión. La felicidad se siente siguiendo cada uno su vocación. Eso sólo lo sabe quién lo vive”.

Como otras muchas monjas de clausura, Sor Teresita tuvo sus crisis porque “me pareció que aquí no hacía nada” y con su experiencia de 84 años concluye que “no tiene ni punto de comparación darle tu vida a Dios con nada más. La vocación y la perseverancia, son dos gracias que me ha dado Dios”.

El libro que Sor Teresita protagoniza junto con otras nueve monjas de clausura (Agustinas, Clarisas, Carmelitas Descalzas, Reparadoras…) recoge el testimonio de éstas mujeres recabado por Jesús García quién, por primera vez en España, ha traspasado los muros de distintos conventos de clausura.