Santa Cruz

Richar Romero: Ser misionero es…

Ser misionero es

El Misionero es como una vela, es encender la luz y comunicarla a los otros. Ser misionero evangelizador es llevar la luz de Cristo, pero para llevarla primero tenemos que encenderla en nuestros corazones. Cada cristiano tiene que brillar el evangelio en su vida y contagiar en el otro la alegría de la palabra de Dios, manifiesta Padre Martín Lazarte, sdb. que visita Bolivia desde Roma, Italia.

 

“Es una alegría muy grande estar en esta bendita tierra, es primera vez que visito Bolivia”, afirmó Padre Martín, misionero salesiano uruguayo, que brindó servicio por muchos años en África, Angola, y en la oportunidad viene como miembro del “Consejo de Animación Misionera de la Congregación Salesiana” desde Roma.

 

En la oportunidad Padre Martín visita la Inspectoría, las comunidades y las obras salesianas con el objetivo de conocer e incentivar el Espíritu misionero. “La participación en este gran evento me hace evidenciar que se ha despertado un gran movimiento en Bolivia y que esta es, sin duda, una comunidad misionera, una Inspectoría misionera, una Inspectoría viva, que tiene futuro”, afirmó el representante de Roma.

 

Padre Martín tiene la misión es visitar las comunidades y animar las diversas propuestas pastorales que tienen Voluntariado Misionero Salesiano. “Es maravilloso saber apasionar a los jóvenes con el servicio y la misión y si lo conseguimos nuestra Inspectoría tiene un gran futuro, la misión tiene futuro, el carisma tiene futuro”, afirmó.

 

Desde su experiencia, P. Martin comparte que para ser misionero lo primero es saber contagiar la fe en forma natural, con alegría, testimonio de amor y la palabra. El misionero es llamado a evangelizar, a veces dejando sus propias comunidades, dejar todo de sí, para sembrar la semilla de la esperanza y del Evangelio en otras.

 

Este Encuentro Americano evidencia el reto de las Comunidades Eclesiales para que exista siempre un grupo de Misioneros que mantenga viva en la comunidad, en la parroquia, en las familias, este sentido de salir al encuentro y llevar el Evangelio a nuestro territorio y a otros territorios.