La Paz

SEMANA TEOLÓGICA ECUMÉNICA EL TEMA: ” PABLO, IGLESIA Y FAMILIA CRISTIANA”

En la Arquidiócesis de La Paz se viene desarrollando la Semana Teológica Ecuménica con el tema: ” PABLO, IGLESIA Y FAMILIA CRISTIANA”.

A continucación compartimos algunas reflexiones publicadas por la página de Unidad de los Cristianos:

La familia es parte del plan de Dios para la humanidad. Dios creo al ser humano a su imagen y semejanza y para vivir en comunidad, interacción y correspondencia. Dios diseño el matrimonio para disfrutar juntos la vida y nos bendice con la intimidad en la relación conyugal para el goce sexual, establecer familias y criar hijos e hijas.

Algunas enseñanzas para la familia y el matrimonio en los escritos de San Pablo.

Uno de los textos bíblicos utilizados en las celebraciones de matrimonio en las iglesias es el de Efesios 5:22-33, en la mayoría de las veces olvidándose de comenzar por el Ef. 5.21 “Sométanse unos a otros en el temor de Dios” y que está comparando el amor del esposo a la esposa como el amor de Cristo por su iglesia quien se entregó por ella, una interpretación inadecuada de estos textos ha apoyado el dominio y superioridad del hombre sobre la mujer y causado violencias en las mujeres. El texto bíblico invita a superar el cómodo individualismo para vivir referidos a los demás, “ sujetos los unos a los otros”. En el matrimonio esta recíproca “sumisión” adquiere un significado especial y se entiende como una pertenencia mutua libremente elegida, con un conjunto de notas de fidelidad, respeto y cuidado. (119)

La iglesia no debe estar callada ante tanta violencia basada en género que estamos viviendo en la actualidad, debe rechazar y denunciar toda forma de violencia contra la dignidad del ser humano creado a imagen de Dios.

La iglesia debe promover y estimular el crecimiento, consolidación y profundización del amor conyugal y familiar. “ En el así llamado himno de la caridad I Cor 13: 4-7 escrito por San Pablo, vemos algunas características del amor verdadero” (Idem 73), las siguientes afirmaciones fueron tomadas de Amoris Laetitia capítulo cuarto y el libro. El desafío del amor.