Mons. Oscar Aparicio, Arzobispo de Cochabamba celebró la mañana del lunes 25 de mayo, una eucaristía para dar gracias por el servicio de tantas madres sustitutas que entregan su vida y cariño a niños de los hogares de la pastoral de Promoción Humana.
Participaron de la Eucaristía alrededor de 250 madres sustitutas, junto a representantes del SEDEGES, la Alcaldía y de la pastoral de Promoción Humana de la Arquidiócesis.
Pensando a la palabra Mamá nuestra boca se llena porque la palabra misma nos dice que tenemos en nuestra vida la presencia de un ángel y son hermosas las alegrías que recibimos.
Monseñor Oscar retomando el relato de la primera lectura (Ex. 2.5-7;) de Moisés salvado de las aguas ha subrayado que la verdadera madre viene a ser la “sustituta” para Moisés porque se hace nodriza del hijo. Nos muestra la realidad de una mamá en preocuparse de amamantar al hijo.
Moisés ayuda a Dios a liberar el pueblo. En la historia de Moisés la hija del faraón y la nodriza se hace “una” dedicada las dos al servicio; es una obra de Dios dentro lo que Él permite en su plan. En sus servicios, queridas hermanas mías, hay algo de fundamental que va más allá de la profesionalidad: es el plan de Dios.
“El Evangelio nos presenta el relato de Juan a los pies de la cruz con María. María, mamá y Juan, hijo. Jesús entrega su madre .. .Allí tienes a tu hijo. Sentimientos de filiación, amabilidad de Dios se manifiestan en María. Como Moisés necesitaba una madre, así los niños/as que ustedes conocen con su nombre necesitan esta filiación que viene de Dios.”
Los niños/as son nuestro objetivo de nuestro servicio. Recuerdo la Catedral llena de niños y niñas por el día del niños y hoy me hubiera gustado que fueran presente si también con un poco de bulla!
Dios las bendiga abundantemente. Los hijos son bendiciones de Dios como nos recuerda el salmo: “don del Señor son los hijos” y son de proteger, guiar, amamantar, consolar. Amen


