Cochabamba

Saquean iglesias de Bolivia y Perú

Los ladrones cavaron un túnel bajo los gruesos muros de la iglesia colonial en la pequeña población de San Miguel de Tomave, en el sur de Bolivia, y se alzaron con cinco cuadros al óleo del siglo XVIII, de un valor incalculable.

Era el quinto robo de arte sacro que sufría la iglesia andina desde 2007. La mayor parte de la plata finamente labrada que adornaba su altar ya había desaparecido.

“Éste es un pueblito chiquito, deben haber unas 300 personas. Y no hay la seguridad necesaria porque antes tampoco la necesitamos”, contó el sacerdote Francisco Dubert a The Associated Press. “La iglesia tiene muchas riquezas del tiempo de la colonia pero que no tiene una protección necesaria y no es el primer robo ya ha habido antes otros robos en 2007 y otro más”.

“¿Quién hubiera dicho que se llevarían también los lienzos?”, dijo Dubert en alusión a los cuadros de dos por 1,75 metros que muestran escenas de la vida de la Virgen María.

La falta de seguridad vuelve a las iglesias presa fácil de los ladrones de las reliquias artísticas, que en lo que va del año han saqueado al menos 10 templos en estos países tan ricos en cultura como económicamente pobres. Además de cuadros, los ladrones se llevan objetos de oro, plata y joyas donadas por feligreses.

“Creemos que los robos se realizan en nombre de los coleccionistas”, dijo el sacerdote Salvador Piniero, arzobispo de la provincia de las tierras altas de Ayacucho, Perú.

Las iglesias bolivianas han sido despojadas de 447 objetos en 38 robos desde 2009: platería bellamente labrada, lienzos, piezas de altar de oro y plata, y joyas, según la jefa del patrimonio cultural del país, Lupe Meneses.

En Perú, se han denunciado al menos 30 robos de iglesias y capillas desde enero de 2012, incluidas dos este mes: iglesias en las provincias de Ayacucho y Puno fueron despojadas de platería ornamental laminada, coronas de oro y plata, aretes y collares.

En Tomave, se dejaron otros lienzos, dijo Dubert, lo cual indica que los ladrones sabían exactamente qué querían. “Estas iglesias están siendo robadas porque gente malvada quiere poseer cosas bellas”, dijo en su blog Donna Yates, arqueóloga de la Universidad de Glasgow.