Internacional

Preocupación de la Iglesia por la conflictividad social en el Chaco

(Buenos Aires / Argentina) El arzobispo de Resistencia, monseñor Ramón Alfredo Dus y el clero diocesano expresaron su “preocupación” por la ola de saqueos, incidentes y muertes derivados de la protesta policial en la provincia del Chaco y alentaron a buscar “el encuentro de todos, el diálogo que da frutos y la búsqueda de consensos superadores, para resolver nuestros conflictos”.

También manifestaron su cercanía “al sufrimiento de personas que fueron víctimas de los saqueos, pero lamentamos más las pérdidas de vidas humanas que enlutan nuestra convivencia social” y condenaron “todo tipo de vandalismo y violencia cuyo único efecto es encerrarnos en una espiral que ahoga y mata, como lo muestra el momento presente”.

Monseñor Dus y sus sacerdotes consideraron “necesario actuar de una manera urgente y eficaz en la coyuntura, a fin de terminar con el avasallamiento y el temor provocado en la población en general, por la delincuencia que ha ganado las calles” y pidieron a los responsables de la seguridad que “extremen las medidas preventivas y acciones conducentes a defender las vidas de los ciudadanos, el trabajo y el capital privado que está en riesgo”.

Tras subrayar que “corresponde al mismo tiempo, defender el camino democrático elegido como Nación y renovar entre todos la responsabilidad por fortalecerlo”, expresaron su empeño por “defender las instituciones que sostienen nuestro orden social”.

“Resulta también justo que todos, comenzando por las instancias que desempeñan una responsabilidad social y política asuman el deber de generar el diálogo, de escuchar los reclamos para encontrar consensos que garanticen la dignidad y el bienestar de todos. Un clima sereno permite que las palabras, los gestos o las opiniones no susciten violencia que nos lleven a confrontar los derechos y las obligaciones. Nos debemos entre todos el compromiso urgente por la educación en valores sociales y civiles, como camino esencial para la vida en justicia social”, sostuvieron.

Asimismo, recordaron “el mensaje reiterado de la Iglesia en favor de la ‘amistad social’. Solamente el perdón y la aceptación del otro diferente, pero hermano al mismo tiempo, nos puede llevar a una ‘unidad de nación’ tan necesaria para superar las dificultades y para proyectar un futuro que incluya a todos en un crecimiento equitativo, buscando el bien común, pero priorizando a los que menos tienen”.

“El papa Francisco en su primera comunicación a la Argentina nos dejó en los oídos y en el corazón un consejo y un mandato: ‘Cuídense unos a otros’. En este momento, estas palabras suenan aún más que oportunas. Miremos también a la Iglesia de Jesús, con su imagen, aquella de ‘una tienda de campaña después de una batalla’. Necesitamos entre todos buscar modos para curar nuestras heridas sociales, porque hay tantas necesidades en nuestras familias, hay hambre de futuro en nuestros jóvenes y hambre de justicia en muchos corazones. Necesitamos sanar nuestros vínculos entre vecinos, en nuestros ámbitos de encuentro, entre los que pensamos distinto, entre los que tenemos distintas tradiciones religiosas. Necesitamos sanar nuestros miedos y arriesgar a dar el primer paso hacia el encuentro”, subrayaron.+