Internacional

Polonia. Misa y sepultura digna a 640 niños no nacidos

El Obispo de Siedlce, Mons. Kazimierz Gurda, celebró el 12 de diciembre una Misa fúnebre por 640 niños que fallecieron antes de nacer en hospitales del país y además, dio sepultura digna a sus ataúdes en el cementerio local.

La Eucaristía se realizó en la Iglesia de la Santísima Trinidad en Gończyce, a unos 80 kilómetros al sureste de Varsovia, la capital de Polonia. En su homilía, el Prelado recordó que “estos niños tienen derecho a un entierro digno, pues ellos son personas desde el momento de la concepción”

Mons. Gurda subrayó que “el derecho a la vida es un derecho que no se le puede quitar a nadie, y esto incluye, sobre todo, a un niño indefenso en el vientre materno”.

Explicó que “quien ha recibido el don de la vida de Dios tiene derecho a la vida y tiene derecho a amar. Aún si la historia de sus vidas terminó en unos meses e incluso antes de que nacieran, no significa que dejaron de existir”.

“La vida de una persona cambia, pero no termina. Su vida continúa. Dios lo ha prolongado por toda la eternidad”, aseguró.

Después de la celebración eucarística, los ataúdes de los niños no nacidos fueron enterrados solemnemente en un cementerio cercano de Gonczyce.

Los cuerpos de los niños fueron recolectados en diferentes hospitales, principalmente de Varsovia. Los bebés fallecieron a causa de abortos, abortos involuntarios o mortinatos; es decir, bebés en estado fetal que perdieron la vida en el vientre materno durante o después de las 20 o 28 semanas de embarazo.

La ceremonia fue iniciativa de Maria Bienkiewicz, miembro de la Fundación New Nazareth, que organiza funerales para los niños por nacer desde el año 2005.

Desde el 2005, el Hospital de la Sagrada Familia de Varsovia, bajo la guía de su entonces director, el profesor Bogdan Chazan, comenzó a poner en práctica nuevos principios para el cuidado de los cuerpos de los niños fallecidos antes de nacer.

Los principios fueron adoptados por otros hospitales, pero, según los informes, algunas instituciones todavía almacenan los cuerpos indefinidamente.

Tras el entierro de los niños, Mons. Gurda fue invitado a tocar una campana bendecida por el Papa Francisco en septiembre, junto con otros presentes en la ceremonia.

La campana de la “Voz del Nonato” fue un encargo de la Fundación Yes to Life (Fundacja Zyciu Tak en polaco) y está decorada con un molde de una imagen ecográfica de un niño por nacer y una cita del Beato Jerzy Popieluszko, quien dijo que “la vida de un niño comienza bajo el corazón de la madre”.

Además, la campana tiene grabadas dos dibujos de tablas que simbolizan los Diez Mandamientos que a su vez tienen inscritas dos frases bíblicas . La primera frase contiene las palabras de Jesús escritas en el Evangelio de Mateo: “No penséis que he venido para abolir la ley”; y la segunda, menciona el quinto mandamiento presente en el libro del Éxodo: “No matarás”.

El Papa Francisco fue la primera persona en tocar la campana después de dar su bendición en un patio de la Ciudad del Vaticano al terminar su audiencia general. El Santo Padre señaló que la campana “acompañaría eventos destinados a recordar el valor de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural”.

“Que su repique despierte las conciencias de los legisladores y de todas las personas de buena voluntad en Polonia y el mundo entero”, dijo el Sumo Pontífice el 23 de septiembre.

El 22 de octubre, el Tribunal Constitucional de Polonia declaró que una ley que permitía el aborto por anomalías fetales era inconstitucional. Con el fallo a favor de la vida, el aborto es una vez más el tema de una acalorada disputa en el país.

A causa de una ley promulgada en 1993, el aborto solo está permitido en Polonia en casos de violación o incesto, riesgo para la vida de la madre o anomalía fetal.

Cerca de mil abortos legales ocurren en el país cada año y la gran mayoría se realizan en casos de anomalías fetales. La sentencia, que no puede ser apelada, podría conducir a una reducción significativa del número de abortos en Polonia.

El fallo provocó protestas en todo el país, algunas de las cuales se dirigieron a la Iglesia Católica. Los manifestantes interrumpieron las Misas mientras sostenían carteles que apoyaban el aborto, dejaron grafitis en la propiedad de la Iglesia, destrozaron estatuas de San Juan Pablo II y gritaron ofensas contra el clero.

El Gobierno de Polonia retrasó la publicación de la sentencia del Tribunal Constitucional, que no tiene poder legal hasta que aparezca en el boletín oficial de la República de Polonia.

Mientras tanto, el Parlamento Europeo aprobó una resolución el mes pasado condenando la “prohibición de facto del derecho al aborto” de Polonia, en respuesta a la decisión del gobierno de declarar inconstitucional la ley que permitía el aborto por malformaciones fetales.

El Arzobispo de Poznan, Mons. Stanislaw Gadecki, presidente de la Conferencia Episcopal de Polonia, criticó la resolución del Parlamento Europeo. “El derecho a la vida es un derecho humano fundamental. Siempre prevalece sobre el derecho a elegir, porque ninguna persona puede permitir con autoridad la posibilidad de matar a otra”, dijo.

Fuente: Aciprensa