Análisis

Paulovich: Los muertos también votarán

Ya me hallaba convencido de tener a mi servicio una de las reporteras más hábiles con que cuenta el periodismo boliviano y por eso no me inquieté al escuchar que un político muy conocido había denunciado que en las barbas de los magistrados que componen la Corte Suprema Electoral se había demostrado que “los muertos que viven en el Cementerio General votarán por la fórmula Evo – Álvaro el próximo domingo 12.

En efecto, mi cholita periodista se anticipó a toda la competencia reporteril al darme primicialmente la noticia de que no sólo votarán algunos inquilinos del Cementerio General, sino de todos los cementerios de esta ciudad como el Cementerio Jardín, el Cementerio Alemán, el Cementerio Israelita, el Cementerio de El Alto, y los muchos cementerios que existen en la urbe.
Emocionada y agitada, me contó la cholita que como “el voto es obligatorio” según la Ley, también votarán los muertos de todos los cementerios del país y, naturalmente los restos benditos de quienes vivieron en Cochabamba y Quillacollo.

Al cuestionar su información pregunté a mi comadritay dónde había obtenido noticia tan sensacional, respondiéndome la cholita con el aplomo que la caracteriza: “Me lo dijo anoche mi marido (Q.E.P.D) quien vino anoche a visitarme para anunciarme que vendrá el Domingo 12 a votar por Evo y Alvarín, insinuándome que votaría por toda la fórmula del Movimiento al Socialismo porque si lo hiciera en forma cruzada lo chicotearían en su trasero.

Ya no podría pedirle a mi reportera mayores detalles acerca de su noticia sensacional aunque me inquietó el querer saber algo del “modus operandi” ¿los muertos vendrían a votar por Evo elegantes tal cual fueron enterrados, o vestidos de túnicas blancas?

La cholita periodista se enfadó ante mi pregunta que le pareció banal e impertinente, contestándome que ya todo está hecho, que los votos ya están ensobrados, registrados en actas y escrutados.

Quise felicitar a la cholita quillacolleña por ser la única periodista que pudo hablar con uno de los votantes que vendrán a reforzar la votación por Evo-Álvaro y traté de abrazarla y depositar un ósculo casto en su mejilla pero la virtuosa cholita esquivó la “apechugada” y me dijo que Don Nemesio se hallaba por estas tierras posiblemente la visitaría esta noche en su casa aprovechando de su visita por asuntos electorales, lo cual incrementó mi condena a unas elecciones en las cuales votarán y triunfarán no sólo los vivos que retienen el poder hace nueve años sino también los muertos a quienes no se les deja descansar en la paz del Señor.