Santa Cruz

#PapaenBolivia Manos chiquitanas trabajan en el altar del Papa

Antonio García (68) y sus hijos José (39) y Mario (37) trabajan laboriosamente en el tallado de las columnas que le darán forma al altar que se armará en el Cristo para la misa masiva que oficiará el papa Francisco el 9 de julio. Antonio y sus hijos fueron traídos desde Concepción y forman parte de un equipo de siete artesanos chiquitanos que trabajarán sobre la base de la propuesta municipal, que contempla un altar con diseño misional.

Mientras el municipio apura los trabajos para tener listo dicho escenario, la Iglesia católica tiene previsto realizar hoy un colecta en todas las misas de las catedrales, parroquias y capillas del país. El objetivo es recaudar recursos para cubrir los gastos logísticos que demanden la visita del santo padre.

A los artesanos García les cuesta creer que a sus manos les hubieran confiado el trabajo de detalle que requerirá el escenario, por lo que se sienten contentos de haber sido elegidos.

Ellos fueron contratados por el arquitecto Alfredo Soliz, invitado por la Alcaldía para que se haga cargo de la obra. Ayer se encontraban trabajando en un taller, ubicado en el Plan Tres Mil.

“Es un honor trabajar para la misa del papa. Jamás imaginamos una bendición así”, dice Antonio, que aprendió a labrar la madera cuando trabajó en la reconstrucción de la catedral de Concepción.

Características
El arquitecto Soliz aclaró que como el tiempo apremia, se está trabajando sobre una propuesta que aún debe ser aprobada por la Iglesia católica, la cual contempla un altar sencillo; una réplica de la iglesia de Concepción o de San Javier.

Se propone que sea de 400 m2 y se levante sobre una plataforma de tres metros de altura. De acuerdo con el diseño propuesto, el altar será estructurado sobre 12 columnas; seis en la fachada y seis en la parte posterior. La parte central, donde se alzará la cruz, tendrá 12 metros de alto y los extremos; 4,5 metros. En el centro habrá un ojo de buey, característico del estilo misional.

“La propuesta contempla un diseño misional porque las iglesias jesuíticas son iconos importantes de la arquitectura religiosa mundial y porque tenemos un papa jesuita”, dijo Soliz, que ha construido varias obras religiosas, entre ellas la iglesia de El Mechero, en el Plan Tres Mil, que actualmente está en ejecución.