La Paz

Página Siete revela drástica caída de vocaciones sacerdotales

Crisis de fe: en 20 años, cayó en 70% el número de postulantes a sacerdotes

Hasta 2000, cada año ingresaban 90 jóvenes a los seminarios; en cambio, ahora no pasan de30 personas las que eligen la carrera sacerdotal. El promedio de edad que tienen los postulantes es 22 años.

En 20 años, la cantidad de personas que ingresaron a la carrera sacerdotal se redujo en 70%.  Según el área de Comunicación de la Conferencia Episcopal Boliviana, este es un fenómeno mundial, que se debe a factores internos y externos a la Iglesia Católica.

“En los últimos años disminuyó el número de seminaristas, es una baja que experimentamos desde 2000”, explicó al respecto Giovani Arana, rector del seminario San Jerónimo. Según él, estas bajas se deben a temas sociales e internos de la institución.

“Los factores externos son la sociedad; antes, los jóvenes estaban motivados por una inspiración social  para ingresar al seminario, además, recibían el apoyo de la familia. Ahora cambiaron los valores, las opciones que se proponen a los jóvenes ya no son las mismas. Uno de los problemas a nivel interno es que cuesta hacer un testimonio atrayente para los jóvenes. Son varios elementos que han llegado a confluir en este tiempo”, manifestó Arana.

Por su parte, el encargado de Comunicación de la CEB, José Rivera, detalló que la disminución de la cantidad de los postulantes se experimenta desde hace casi 20 años, a escala global.

“Ya hace varios años, por lo menos 15,  fue disminuyendo el número de candidatos a seminario, pero no es constante, sube y baja. La tendencia general es a bajar”, informó al respecto.

Arana recordó que hasta antes de 2000 había un promedio de 90 seminaristas en el seminario San Jerónimo. En la actualidad, la institución cuenta sólo con 30. Esta baja también es evidente en la primera fase de la carrera.

“En la etapa de preparación también estamos con números bajos, no entran muchos. Este año ingresaron para La Paz dos jóvenes, el año pasado tuvimos 15 jóvenes y en 2016 tuvimos 10 postulantes”, precisó el rector, sobre la institución que se encuentra en la avenida Armentia.

En palabras del director del seminario, las  deserciones  no afectan tanto como la poca concurrencia de postulantes. Además, otro factor preponderante es que ante la exigua cantidad de egresados, suman las bajas por el deceso de los religiosos en servicio. “Hay sacerdotes que por la edad fallecen”, comentó Arana.

Tres seminaristas celebran una actividad religiosa, durante su preparación sacerdotal.
Foto:Archivo

La carrera para ordenarse de sacerdote tiene una duración de 10 años.  No hay una edad límite para ingresar al seminario. “Nosotros tenemos un requisito formal, que consiste en que el  joven debe haber terminado el colegio, debe ser bachiller. Tienen que hacer un proceso de acompañamiento, pero primero deben terminar los estudios”, detalló el rector.

Arana recordó que antes era común ver a los jóvenes ingresar al seminario  a los 18 años, después de haber terminado el colegio.

Sin embargo, ahora el promedio de edad se situó en los 22 años. Y otra de las situaciones recurrentes es que algunos postulantes dejan los cursos por unos años y después de   un tiempo vuelven a retomar las clases.

Primero optan por otra carrera

Otro de los fenómenos que se puede observar en la preparación sacerdotal es que ahora los jóvenes, antes de ingresar al seminario, “primero entran a la universidad, terminan (otra carrera) y después ingresan al seminario. La mayor parte de los que entraron son universitarios”, detalló Arana.

El sacerdote franciscano Ben Hur Soto opinó que el hecho de convertirse en sacerdote no es una carrera. “Es una opción de vida (…). En el caso de los franciscanos, es una opción a la vida religiosa.

Como religiosos, no tenemos como principal importancia llegar al orden sacerdotal, sino consagrarnos a la vida de hermano menor”, explicó.

Soto agregó que después de acabar la vida de formación, las personas pueden optar por no ordenarse de sacerdotes, porque la vida sacerdotal es un servicio específico dentro de la vida religiosa.

“Muchos dijeron que no harán la vida sacerdotal, presiden un ministerio, escuelas o  voluntariados”. Ellos  no ofician misas porque su formación “opta por la vida presbiteral”, mencionó.

Para Rivera, integrante activo de la Conferencia Episcopal Boliviana, la preocupación por el fenómeno de la poca vocación sacerdotal se manifestó en varias oportunidades.

“Los obispos también han hecho referencia al tema de la crisis vocacional”, comentó. Esta situación fue comunicada en abril de la pasada gestión el rector del seminario nacional San José, Ubaldino Cary, quien envió a la comunidad de obispos de Bolivia un comunicado sobre cómo captar jóvenes y realizar una mejor formación sacerdotal.

“Ante el gran desafío de la escasez de vocaciones sacerdotales, seguimos trabajando con ahínco en el análisis de la situación y en la proyección de metas, objetivos, criterios y métodos, que necesariamente tienen que ir actualizándose al ritmo de los tiempos actuales”, dijo Rivera.

Las condiciones

  • Bachiller El aspirante debe haber culminado el colegio.
  • Género  Se recibe a aspirantes varones, mayores de edad y con vocación religiosa.
  • Voluntario Deben acudir de manera  voluntaria, sin ninguna presión de sus familiares o terceras personas.
  • Celibato  Los aspirantes deben estar dispuestos  a mantener el celibato.
  • Católicos  Los postulantes deben estar bautizados, haber realizado la primera comunión y la confirmación.

“Un cuestionario para jóvenes”

El encargado del área de comunicación de la Conferencia Episcopal Boliviana, José Rivera, informó que una de las acciones que ejecutarán para aumentar la cantidad de postulantes al seminario será elaborar un cuestionario específico.

“En la Arquidiócesis se está planificando una especie de encuesta para preguntar a los jóvenes si  han pensado alguna vez (ser sacerdotes)”, comentó. Según Rivera, esta acción se realizará a mediano plazo.

La decreciente vocación en los jóvenes  preocupa a seminaristas y representantes de la Iglesia; por esa razón “se ha analizado la situación y se están elaborando nuevas estrategias de promoción vocacional”, explicó el entrevistado.

La Conferencia Episcopal  Boliviana explicó que no se hicieron estudios previos para determinar los factores específicos que expliquen este fenómeno.

Para Rivera, esta situación tiene que ver con diferentes problemas que atraviesan las familias actuales. “Antes se fomentaba más   la vocación cristiana. Hoy, por las condiciones sociales, económicas y culturales, se ha dejado el apoyo”.

Los estudios del seminarista comienzan con un año  propedéutico, con estudios varios de filosofía, psicología y teología.

La instrucción eclesiástica dura en promedio 10 años. Sin embargo, existen casos en los que dichos estudios en el seminario culminaron en alrededor de 12 años.

 

Fuente: Página Siete

Foto: seminaristas de La Paz