La Paz

Padres franciscanos de Bolivia se pronuncian respecto al robo en el Santuario de Copacabana

PARA QUE LA JUSTICIA Y LA VERDAD PREVALEZCAN
“Por tus palabras serás declarado justo y por lo que digas vendrá tu condenación”
(Mt 12,37)

Ante los desagradables acontecimientos ocurridos en el Santuario de la Virgen de Copacabana, queremos dirigimos al pueblo católico y a todas las personas de buena voluntad, como pastores y hermanos de fe, para exponer y compartir la realidad de lo sucedido y cómo están actualmente las cosas.

El sucederse de los hechos.

El día lunes 22 de abril del presente, más o menos a horas 11 de la mañana, nos llaman los hermanos franciscanos del Santuario para informarnos que habían entrado ladrones y se llevaron las joyas de la Virgen. Ya habían dado parte a la policía.
De inmediato nos dispusimos a acudir en ayuda de nuestros hermanos, sobre todo porque sabíamos que el Padre Guardián y Superior del Santuario viajó al Brasil para un Congreso de la Orden Franciscana.

Llegamos más o menos a las 5 de la tarde. Estaba en curso una reunión en el atrio de la Basílica con participación de gran parte del pueblo. Una vez en el convento, los hermanos nos informaron que habían llegado efectivos de la FELCC, que estaban en el Camarín de la Virgen recogiendo huellas. Fuimos y pudimos ver que efectivamente así era. Hablamos con los de la FELCC y nos informaron que iban a llegar las autoridades y más efectivos para proseguir con las correspondientes investigaciones.

A las 19.30 , como estaba previsto, tuvimos la Eucaristía. Al final de la misa explicamos lo que estaba ocurriendo y las investigaciones en curso. Al día siguiente martes 23 de abril, temprano en la mañana vinieron efectivamente el Dir. Departamental de la FELCC Coronel Julio Mariscal, el Dir. Dep. de frontera, el Coronel de la Policía de Copacabana y un buen número de efectivos. Después de recibir los informes tanto de los hermanos franciscanos como de los efectivos que había llegado antes, se hizo una minuciosa inspección de todo el lugar y los ambientes. Así como de lo que pudo haber sido el sucederse de los acontecimientos, de acuerdo a los indicios que estaban a la vista y la información recibida.

Así se pudo establecer varias cosas:

1.    Ingresaron por el portón del garaje, mediante la escalera substraía de entel.
2.    Utilizaron la misma escalera para ingresar al camarín de la Virgen por la ventana de la parte trasera.
3.    Cortaron los cables de todos los sensores de la alarma.
4.    Abrieron la urna de la Virgen y sustrajeron las coronas, joyas, media luna, resplandor, etc.
5.    Salieron por el mismo lugar por donde habían entrado.
6.    Dejaron la escalera en el lugar de su salida.
7.    En el lugar está la habitación del guardia.

Estando así las cosas, hablando con las autoridades y efectivos de la FELCC, había que proseguir con la investigación.conff.press 2

Los dirigentes del pueblo habían convocado a toda la población par una MISA de DESAGRAVIO para las 11 de la mañana en el atrio de la basílica. Por lo narrado antes , solo nos pudimos desocuparnos a medio día. Celebramos la misa con la participación de todo el pueblo, Se les explicó el curso de los acontecimientos y todos quedaron conformes.

Grande fue nuestra sorpresa al enterarnos al siguiente que las cosas tomaron otro rumbo. Cuyo proceso todavía está en curso.

Los objetos sustraídos a la Virgen, en la madrugada del lunes 22 de abril, son 19 los mismos que se encuentran debidamente inventariados, al igual que sucede con toda donación de los fieles.

Los objetos sustraídos estaban debidamente registrados, pero no avaluados, porque el Santuario de Copacabana no cuenta con un avalúo de los mismos, debido a que se prioriza su valor espiritual. Por tanto, estos objetos constituyen fundamentalmente un patrimonio de fe que ha sido ultrajado.

Los santuarios reciben ofrendas de gratitud por las bendiciones de manera permanente que en ningún momento son sometidas a una valoración económica, ya que son expresión gratuita de amor y de fe cuyo valor monetario los devotos no manifiestan.

Por estas razones, las cifras económicas que se han difundido por los medios de comunicación no se ajustan a la realidad. En este entendido no nos debe extrañar que nadie pueda establecer con certeza un valor económico. Si bien se lamenta el valor material y artístico, mucho más el valor espiritual. Por tanto, lo que más ha herido la sensibilidad y piedad religiosa de los fieles, dentro y fuera del país es el sacrilegio cometido contra la imagen de la Madre del Señor y el cariño expresado por sus hijos e hijas.

Misión y responsabilidad de los hermanos franciscanos

La comunidad franciscana tiene como principal misión el cuidado pastoral y espiritual del Santuario de la Virgen de Copacabana, al que acuden cada año multitudes de peregrinos del interior y del exterior manifestando su fe cristiana, su identidad eclesial y cultural.

Esta tarea viene siendo cumplida por los franciscanos a lo largo de los últimos cuatro siglos. Gracias a esa presencia se han producido y conservado excelentes obras de arte que enriquecen el patrimonio cultural y religioso de nuestro país.

Esta labor, tanto pastoral como creadora de patrimonio cultural no debe ser ignorada y mucho menos tergiversada.

Amenaza de la inseguridad jurídica

Apenas se conoció el robo, los franciscanos, asombrados y desconcertados, denunciamos el hecho a la policía y pusimos a su disposición toda la información y medios requeridos para que la investigación siguiera su curso y lograra un buen fin.

Sin embargo, basados en los procedimientos y acciones utilizados por la fiscalía y la policía nacional en la detención de los miembros de la comunidad franciscana del santuario de Copacabana y otros ciudadanos, denunciamos un estado de inseguridad jurídica que atropella los derechos fundamentales de las personas, dando la impresión de que la administración de la justicia en el país no actúa de manera objetiva e imparcial.

Insistimos en que la Iglesia es la primera interesada en el esclarecimiento de los hechos, la sanción a los responsables y la restitución de los objetos sustraídos. Como muestra de ello, en la pasada semana, la Diócesis de El Alto se constituyó en parte denunciante y querellante, junto al ministerio público, para contribuir a establecer la veracidad de los hechos.

Hacemos un llamado a los pobladores de Copacabana, gentes de buena voluntad, defensores de la paz y devotos fervorosos de nuestra Sra. de Copacabana a actuar en conciencia y no dejarse llevar por rumores infundados que instigan a la violencia y contradicen las enseñanzas de Cristo, que nos impulsan a actuar con libertad, equidad y justicia.

Con la serenidad que nos viene de la fidelidad a Cristo y a la misión que El nos ha encomendado invitamos a orar con las palabras de San Francisco de Asís: “Que donde haya odio, ponga yo el amor, donde haya mentira, ponga la verdad”.

Nos encomendamos a la protección de María, bajo el manto de nuestra Madre la Virgen de Copacabana, rogándole para que los verdaderos autores de este sacrilegio se conviertan y reciban el perdón de Dios.

Padres Franciscanos de Bolivia
La Paz, 30 de abril de 2013