Internacional

Padres de los 43 piden a la Iglesia apoyo en su demanda de justicia

A 15 meses de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, padres y familiares de las víctimas realizaron una procesión de la Catedral Metropolitana a la Basílica de Guadalupe, donde participaron en una homilía y oraron para “tener fuerza y seguir en esta lucha”.

Los padres de los normalistas –cuyo paradero se desconoce desde el 26 de septiembre del año pasado– reiteraron su exigencia al Estado mexicano de que los jóvenes sean presentados con vida.

Asimismo, demandaron a la Iglesia “apoyar nuestra demanda. Su deber es estar con los pobres y con los que sufren”, señalaron.

En su recorrido desde el Zócalo de la ciudad de México al templo mariano, confiaron en que el año próximo darán con el paradero de sus seres queridos.

“Tenemos la confianza en poder encontrar a los estudiantes y, sobre todo, que las recomendaciones del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) se puedan llevar a cabo. Ahora sabemos que la unidad especializada para el caso Ayotzinapa (de la Procuraduría General de la República) va a trabajar de manera transparente, responsable y seria. Esperamos que en la próxima Navidad ya podamos estar con nuestros hijos. Esa es la esperanza este fin de año y tenemos mucha fe de que los vamos a encontrar”, afirmó Melitón Ortega, familiar de uno de los desaparecidos.

En cuanto a la visita del papa Francisco a México, indicó que “si hay la posibilidad de que vayamos a verlo (a Ciudad Juárez), lo haremos; estamos en la condición de poder ir, pero aún no tenemos la información sobre si será posible un encuentro, pero como acuerdo de padres sí vamos a buscarlo para plantearle el estado que guarda la investigación y volver a colocar el caso Ayotzinapa en el plano internacional”.

Tras marchar más de dos horas desde la Plaza de la Constitución, con las consignas de “Justicia, justicia”, “Nos faltan 43”, “Queremos obispos del lado de los pobres” y “El Papa en Ayotzinapa”, decenas de activistas ingresaron a la Basílica, donde se realizaba la homilía, sin que ésta se interumpiera, mientras los padres de las víctimas de los ataques ocurridos en Iguala el 26 y 27 de septiembre de 2014 permanecían sentados portando una imagen con el rostro de sus hijos, en un área reservada para ellos.

Tras concluir la liturgia, el sacerdote jesuita Sergio Cobo salió a la llamada Puerta de la Misericordia para bendecir a los padres de los 43 normalistas y afirmó que “necesitan ánimo, que todos nosotros caminemos con ellos, pero son los padres los que van marcando el paso. Con ellos vamos a caminar y pedirle a la virgen de Guadalupe que les dé fuerza, ánimo, que no nos resignemos ante esta injusticia que es el signo más triste y corrupto de los poderosos y de las autoridades”.

Cobo advirtió que “no basta con rezar. Se necesita también mucha inteligencia y mucha organización, porque hay fuerzas que los quieren dividir, engañar y aniquilar. Que ellos se mantengan con esa fortaleza y por eso los bendicimos con la virgen de Guadalupe”.

Familiares de los normalistas desparecidos reiteraron su llamado a la Iglesia para que acompañe su demanda de justicia y el esclarecimiento de los hechos, pues destacaron que “estamos con el corazón destrozado por no saber de nuestros hijos; ya son 15 meses que no sabemos nada de ellos. No tenemos Navidad ni año nuevo, no tenemos alegría, sólo el corazón desbaratado (…) Fui a Estados Unidos a ver al papa Francisco y no nos quiso recibir. Le gritamos con nuestras pancartas y no nos hizo caso; ahí el pontífice me decepcionó, porque él sabe el problema que estamos viviendo. Yo esperaba otra cosa y no nos respondió”.

En tanto, Vidulfo Rosales, abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, aseguró que en los primeros cuatro meses de 2016 “se verá la voluntad del gobierno, por resolver el caso, porque si en ese lapso no se mueve la investigación que se ha diseñado hasta ahora, no va a tener sentido”. No descartó que pudieran reanudarse las protestas en caso de no haber resultados en las pesquisas.

“La organización sigue. Tenemos firmeza y determinación para continuar en esta lucha hasta el esclarecimiento de los hechos”. Y aseguró que no existirá “ningún obstáculo ni faramalla del gobierno que pueda impedir que continuemos saliendo a las calles a demandar justicia y la aparición con vida de los jóvenes”.

Respecto de los cuestionamiento contra integrantes del GIEI (de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos), afirmó que “si tienen fundamento los detractores de los expertos, que cuestionen el informe que presentaron, a ver si logran derribar lo que está escrito y entonces podríamos debatir. El ataque a esas personas es insostenible, son juristas, como la colombiana Ángela Buitrago, a quien la propuso el Estado mexicano, que fue quien la nombró, no lo hicimos nosotros”.

Previo a la movilización, en la que decenas de normalistas portaron antorchas y los retratos de sus compañeros desaparecidos, mientras coreaban las consignas de “Justicia, justicia” y “Nos faltan 43”, Mario César González, padre del joven estudiante César Manuel afirmó que “han sido 15 meses de muchísimo dolor, pero también de mucho aprendizaje. Reuniones vienen y van sin ningún fruto para que podamos encontrar a nuestros hijos. Lo que decimos nosotros, siempre con las palabras de un indígena o de una persona humilde, es que queremos encontrar a nuestros hijos. Es muy triste, porque nosotros los mandamos a estudiar y ahora tenemos que agarrar un micrófono gritando que los queremos vivos”.