Cochabamba

P. Gramunt pregunta si no existen vías de diálogo pacífico

El sacerdote y periodista José Gramunt de Moragas, haciendo una retrospectiva de los últimos 50 años en el país, cuestionó ayer si no existen en Bolivia más vías de diálogo pacífico para resolver los problemas sociales, que el uso de las balas, el populismo autoritario o la anarquía.

“Tata Gramunt”, como lo conocen sus amigos, se hizo esta pregunta en el Centro Espiritual Ignaciano durante la presentación para Cochabamba de su obra (según él, la última de su vida): “De los años de plomo al populismo autoritario”, editado por la imprenta 3.600.

“Creo que estas ocho palabras (del titular de su libro) expresan lo que quiero decir y que el lector reconocerá a primera vista: años de plomo, golpes de Estado, asesinatos políticos, persecuciones por un órgano judicial obsecuente sometido al Ejecutivo (…), populismo, que son las promesas quiméricas, inalcanzables, desconocimiento malintencionado del sentido común universal”, dijo.

El también periodista y abogado añadió que dos ejemplos actuales de lo que expone en su obra se viven actualmente con el “amotinamiento sostenido” en la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), en Cochabamba, y la protesta violenta del tema Potosí, en La Paz. “Y no es que no se tenga derecho a la protesta, sino que en Bolivia no existan otras vías de diálogo pacífico. Esto es anarquía”, añadió.

El sacerdote lamentó también que el populismo llegue al “extremo absolutista”, al estilo de “El Estado soy yo”, de Luis XIV, y expresó que en ese rumbo iba la política del fallecido presidente de Venezuela Hugo Chávez con su socialismo del siglo XXI, “teoría política nunca suficientemente explicada, pero sí impuesta por la fuerza para sufrimiento del pueblo venezolano”.

Su última obra, según explicó, es una recopilación de sus artículos de opinión escritos durante los últimos 50 años en la Agencia de Noticias Fides (fundada por él) y de otros colaboradores de ANF, como Gonzalo Mendieta, Juan Carlos Salazar y Hernán Maldonado, que buscan reflejar las etapas históricas por las que atravesó el país. Ya antes, había publicado otra selección de artículos escritos para ANF, desde 2003 hasta 2008, y que fue presentado con el título “Es o no es verdad”
“Creo que sólo me quedó algo pendiente: la corrupción. Eso se los dejo a ustedes”, dijo.

Gramunt de Moragas, nacido en España y a punto de cumplir sus 93 años, habló también de su futuro: “Muchos me preguntan si voy a seguir escribiendo. La respuesta es no, creo que no. No es como hacer avioncitos de papel o pompas de jabón”, indicó.

“Si escribiera otro libro, lo que no va a ocurrir (…), escribiría memorias desde 2014 hasta, por decir, 2060. Allí los espero”, concluyó como invitando a reflexionar lo que ocurrirá en el país en ese lapso.

“No portador de la verdad, sino un buscador de ella”

Durante la presentación del libro, los invitados a comentar sobre la obra, coincidieron en la gran trayectoria de José Gramunt de Moragas, contrastada con su humildad. “Gramunt no se siente un portador de la verdad, sino un buscador de ella”, dijo el director de Los Tiempos, Juan Cristóbal Soruco, a tiempo de destacar que una de las pruebas de ello es que la obra presentada anoche no ofrece exclusivamente artículos suyos, sino también de otros colaboradores.

El sacerdote Antonio Menacho relató que la solicitud de presentar el libro no le vino en buen momento porque tenía muchas obligaciones en ese momento y había decidido hacer trampa con una lectura superficial. “Pero la lectura me agarró d etal manera que ya no pude dejarlo hasta la última página”, dijo.

“No entiendo de periodismo y tampoco de comunicación. Nunca he estudiado esas materias, pero reconozco muy bien la importancia de la comunicación en cualquier sociedad humana (…) y la obra de Gramunt entra en esa corriente ignaciana de informar de todo, informar con prontitud, respetar la libertad de expresión y callar lo que no conviene decir, aunque hubiera podido ser la gran noticia”, añadió.

En la presentación, también estuvo presente el sacerdote provincial de la orden de los jesuitas Osvaldo Chirveches, quien narró que un día Gramunt le preguntó qué podría hacer ahora a sus años, y él le encomendó: “Escribe”. después de ello, Gramunt lo sorprendió con sus obras “Es o no es verdad” y ahora “De los años de plomo al populismo autoritario”.