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OBISPOS DE MÉXICO: ARRAIGAR LA FE EN CRISTO PARA AFRONTAR LOS MALES CON ESPERANZA

(MÉXICO D.F.)  Al concluir su 94º asamblea plenaria, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) alentó a los fieles a arraigar la fe en Cristo para hacer frente, con una renovada esperanza, a los graves males que afectan al país.

Así lo indicaron los prelados en el mensaje presentado este mediodía en la conferencia de prensa en la que participaron el nuevo presidente de la CEM, Cardenal José Francisco Robles Ortega; Mons. Víctor René Rodríguez Gómez, Obispo electo de Valle de Chalco y Secretario General saliente de la CEM; y Mons. Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, Obispo de Cancún-Chetumal.

Los Obispos recordaron que el Año de la Fe que el Papa Benedicto XVI ha establecido en ocasión de los 50 años del inicio del Concilio Vaticano II, es un periodo “para renovar nuestro entusiasmo de creer en Jesucristo, único Salvador del mundo. Este es el año para reavivar la alegría de seguir su camino y dar testimonio concreto de la fuerza transformadora de la fe”.

“En medio de los graves males que oprimen a nuestra Patria como la violencia, el narcotráfico y el crimen organizado, la corrupción y el desempleo, les invitamos a mirar con grande esperanza este año de gracia. La fe nos revela que somos todos hijos amados de Dios y orienta nuestras relaciones hacia la fraternidad, la solidaridad y el servicio misionero. Desde la conversión de cada uno, el Señor nos regala la seguridad y la paz que tanto necesitamos”.

Ante diversas corrientes que intentan sacar a Dios de la vida ordinaria, prosiguen, es importante que “nos esforcemos en arraigar fuertemente nuestra fe a partir de nuestro encuentro diario, personal y comunitario con Cristo Jesús, y del conocimiento cada vez más claro y completo de las verdades de nuestra fe”.

Tras invitar a los fieles a estudiar el Catecismo de la Iglesia Católica, los Obispos recuerdan que “hemos de acudir a los documentos del Vaticano II; si los leemos de manera correcta son una fuerza para la renovación siempre necesaria de nuestras comunidades eclesiales”.

“El Año de la fe es un nuevo impulso a la misión continental y el compromiso de la misión continental, a su vez, renueva y fortalece nuestra fe. Que este Año de la Fe refuerce el espíritu misionero que a partir de Aparecida ha infundido nuevo vigor y entusiasmo en los proyectos y acciones pastorales en nuestras diócesis y parroquias”.

Para concluir, los Obispos de México hacen votos para “que nuestra Madre, la Virgen Santísima de Guadalupe, mujer dichosa por haber creído y estrella de la evangelización, sea modelo e inspiración para todos los que sentimos el llamado del Señor a renovar nuestra fe y a compartirla con alegría y espíritu misionero a todo hombre y a toda mujer, especialmente los más alejados”.