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NAVIDAD TIEMPO DE IR AL ENCUENTRO DEL HERMANO

( Santa Cruz) El Cardenal Julio Terrazas, destacó durante su homilía dominical que ir al encuentro del Señor en esta Navidad es ir al Encuentro del Hermano “Que las cosas cotidianas no nos impidan ir presurosos al encuentro del Señor. Hay muchas cosas cotidianas, hay muchas cosas que vemos y escuchamos que son urgentes en la sociedad. Hay muchas preocupaciones, hay muchos deseos de preparar un encuentro con el Señor, pero también el encuentro con el hermano. Porque ahí está la salvación, no basta decir yo me encontré con el Señor y le he adorado, le hecho un altarcito y lo he puesto delante de donde predican, no  basta eso. Tenemos que ser capaces de encontrarnos en la sencillez del pesebre con un Dios distinto de los dioses dominantes, de los dioses perversos, y encontrarnos con el hermano que sigue esperando de parte nuestra  no regalos materiales, sino sobre todo el regalo del espíritu, el regalo de la vida, de la amistad, de la solidaridad que es lo que engrandece a la persona humana”, dijo.

El Prelado señaló también que nuestra preparación para la llegada del Señor sea verdadera, que no nos preocupemos de las cosas materiales en abundancia “…Dejemos que hable a nuestro corazón, al corazón de esta Bolivia que necesita un corazón nuevo,  que hable al corazón de todos los que buscan paz y justicia verdadera, que no se encierren esos conceptos en egoísmos renovados de manera cada vez más hostil, más llamativa, más provocativa”, explicó.

“No tenga miedo, es la palabra que se repite hoy. Y no tener miedo significa convertirnos en primer lugar. Tenemos que convertirnos mis hermanos, no basta cambiar el pesebre en nuestras casas, es bonito, es lindo, es hermoso. El Santo Padre acaba de calificar que todas esas manifestaciones  navideñas que hay aquí y allá son como islas de la fe, como islas del silencio. Ese silencio que nos pone de rodilla delante de nuestro Dios”, dijo.

El Arzobispo de la Arquidiócesis de Santa Cruz finalizó su homilía diciendo “Hay que luchar y trabajar contra el mal,  no hay que cruzar los brazos no podemos decir que ya la costumbre y dejarnos seducir y llevar y reencantar por cosas que nos alejan cada vez más del Dios que abre nuestros corazones y nos hace escuchar toda clase de leyendas que nos alejan de la salvación”.