Análisis

Nataly Carrasco: Ricardo Bacherer, médico de cuerpos y almas

“Dios es el médico y yo soy su criatura; si a él le place, hago bien mi trabajo” estas palabras atestiguan la vida de servicio desinteresado y amor al prójimo de Ricardo Bacherer Gutierrez, a quien muchos de sus pacientes describieron como médico de cuerpos y almas.
Chuquisaqueño (1906-1978) católico militante, el doctor Bacherer, realizó obras de bien social destacándose como uno de los mejores cirujanos de su época en Bolivia. Quienes lo conocieron testimonian que “vivía pobre como los pobres y murió pobre por los pobres”
Su opción profesional y sus actividades, relata Marta Urioste, en su artículo “Contribuciones a la historia del laicado en Bolivia” fueron resultado de su compromiso cristiano y de su deseo de servicio. Desempeñó funciones como cirujano en el grado de Capitán de sanidad durante la guerra del Chaco.
Su actividad profesional y socio-política en la Facultad de Medicina como decano de la Facultad de Ciencias de la Salud (1965-1973) permitieron introducir reformas en los estudios universitarios, democratización del plan de estudios y del gobierno docente- estudiantil.
Prestó servicios en los dispensarios de varias parroquias, donde atendía con preferencia a los pobres, y no les cobraba, sino que les daba dinero para comprar medicinas y cubrir otras necesidades.
Dos principios caracterizaron su personalidad y su vida profesional. Afirmaba que “era tiempo perdido una formación del médico sin una formación de la persona”. Precisaba siempre que el papel de cada persona en este mundo era el llamamiento al servicio de Dios y del prójimo, y enseñaba que “la misión del maestro no consiste en formar discípulos que te sigan, sino que te superen”
Su vida y obra en favor de los pacientes de escasos recursos ha inspirado a instancias académicas, de gobierno y de la Iglesia Católica.
Hace 40 años, el 6 de abril de 1980, inspiró a un grupo de jóvenes laicos a crear el Centro de Promoción del Laicado “Ricardo Bacherer” CEPROLAI en la ciudad de La Paz.
Bajo la consigna de servicio humilde y desinteresado del “médico de los pobres”. CEPROLAI buscó siempre promover que los laicos asuman el desafío de participar en la problemática de la vida social para transformarla en base a los valores del Reino de Dios: justicia, solidaridad, libertad.
CEPROLAI, cumple cuatro décadas brindando formación, reflexión y acompañamiento, tanto a la sociedad civil como al laicado, no sólo de la Arquidiócesis de La Paz, sino de muchas comunidades de Bolivia.
Tomada de la mano de la Pastoral Universitaria Arquidiocesana PUNA, CEPROLAI trabaja en la “formación y promoción” del laicado, no sólo en el área teológica o de fe, sino también en el área socio-política y de participación ciudadana, para que cada persona, cada comunidad, guiada por principios y valores evangélicos, pueda ejercer una ciudadanía activa y propositiva. Promueve también la formación en el cuidado del medio ambiente, nuestra única “casa común”, buscando hacer acciones que contribuyan a este cuidado.
El amor a Dios nos dignifica radicalmente y para nosotros hoy debe volverse, principalmente, obra de justicia para los oprimidos y esfuerzo de liberación para quienes más la necesitan.